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Las colombianas detrás de tres empresas en el exterior

Las colombianas detrás de tres empresas en el exterior

Ya sea montando un costurero en una pequeña ciudad austriaca, trabajando de camarera hasta llegar a ser la mejor de España, o estudiando “cosas de otro planeta” hasta salir en la Revista Forbes, está altamente demostrado que las colombianas migrantes, ¡no se varan! Ni aunque empiecen sin papeles, ni aunque lleguen de refugiadas, ni aunque se conviertan en madres. Para seguir alargando la lista de mujeres creativas y recursivas, en este artículo les traemos la historia de tres empresas en el exterior que tienen tres mujeres colombianas al frente, o tras bambalinas: Aracanto Travel con Margoth Rico, Scandinavian Moods con Maryuri Castañeda, y The American Hot Dog Factory, con Carolina Gandolfo. 

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Aracanto Colombian Travel

Margoth: “Nacimos en Colombia, vimos cómo este país ha evolucionado de un destino peligroso a un destino seguro, exótico, diverso y extraordinario; por eso nos apasiona ser parte del resurgimiento del turismo de nuestro país y darle la bienvenida a viajeros extranjeros a Colombia”.

A pesar de tener costas en dos océanos, de albergar el 10% de la biodiversidad del planeta y de poseer una riqueza paisajística y cultural excepcional, la industria del turismo en Colombia ha tenido un desempeño inferior en relación con su gran potencial, debido en gran parte a la situación de seguridad y al conflicto interno del país. Sin embargo, a partir de la firma del Acuerdo de Paz en el 2016, la imagen del país en el escenario internacional empezó a cambiar, convirtiéndolo en un destino muy atractivo. En medio de esa coyuntura nació Aracanto, una empresa familiar que desde el 2018 promueve el turismo hacia Colombia desde países como Inglaterra, Canadá y Estados Unidos. 

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Margoth Rico es una colombo-canadiense, que nació en el seno de una familia de emprendedores en el sector de los viajes. Después de recorrer el mundo, de estudiar en Canadá, el Reino Unido y Sudáfrica, y de trabajar en la industria de la hotelería y los eventos en Londres, Margoth decidió crear su propio negocio, inspirada por su deseo de compartir su pasión por Colombia con el resto del mundo. Así nació Aracanto, una empresa especializada en diseñar y planificar itinerarios personalizados en Colombia, trabajando con operadores y comunidades locales para ofrecer experiencias únicas a lo largo y ancho del país. 

La empresa organiza viajes individuales y grupales en los que todos sus clientes son ‘VIP’: “Los invitamos a visitar Colombia y descubrir lugares increíbles como la encantadora ciudad antigua de Cartagena, los increíbles paisajes de la región cafetera colombiana, la cautivadora ciudad de Medellín, la fascinante selva amazónica y Bogotá, la capital del país. Conozcan a los delfines rosados y las ballenas jorobadas, aprendan sobre el mundo del café en su origen, vean cómo Medellín ha progresado de una de las ciudades más peligrosas del mundo a un reconocido centro cultural, practiquen sus movimientos de salsa y reggaetón, exploren bosques y selvas, relájense en las playas, hagan parte de una expedición de buceo, visiten el pueblo de Gabriel García Márquez y disfruten de bebidas exóticas, y exquisita comida local y latina. ¡Bienvenidos a Aracanto y a Colombia!” (Visita su cuenta de Instagram)

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Scandinavian Moods

G. Maryuri: “El consejo más importante que me ha dejado toda esta experiencia es que cuando transmites con emoción y crees en lo que haces, tarde o temprano se verá reflejado en el posicionamiento de tu emprendimiento“.

Maryuri Castañeda es una colombiana nacida en Bogotá y radicada en Oslo, Noruega. En el 2007 decidió incursionar en el mundo de la decoración para eventos, creando la empresa Scandinavian Moods; una compañía dedicada a la importación y comercialización de productos afines, principalmente de origen colombiano, como los globos de la marca colombiana ‘Sempertex’, y el café ‘Amor Perfecto’, conocido por su calidad. La mantelería, los textiles y las flores, también vienen de Colombia. 

“Este sueño inició en la sala de mi casa, rodeada de los juegos de mis hijos, creando centros de mesa con las mejores flores de mi país. El fin de la compañía es transmitir la alegría colombiana a través de cada proyecto, dejando una experiencia inolvidable a los clientes nórdicos”, cuenta Maryuri. 

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El principal reto fue cautivar a los nórdicos; y dado que sus gustos y la oferta local difería del color y la alegría de los productos colombianos, su creadora decidió adaptarlos al concepto y diseño de la región, abriendo nuevos matices para romper con los paradigmas locales en materia de decoración, con una propuesta única. La calidad de los productos y la pasión con la que Scandinavian Moods desarrolla cada proyecto, les valió de carta de presentación para ingresar a una de las principales cadenas hoteleras del país, dedicada al turismo de reuniones. 

Los grandes pilares de Scandinavian Moods son el amor y la perseverancia, cimientos que permitieron superar los desafíos de posicionar la compañía en la mente del consumidor local: “Esto demostró que la resiliencia colombiana es el mejor impulso para lograr las metas propuestas”, afirma Maryuri. La empresa ha estado presente en bodas, conciertos, cumpleaños, desfiles y eventos de todo tipo, pero uno de los proyectos que más llena de orgullo a la compañía, fue su participación en las dos últimas versiones de la reunión presidencial en el marco del Foro Económico Mundial, que buscaba la atracción de inversión para Colombia.

Para Maryuri, la mejor conclusión de todo su ejercicio empresarial es que los productos colombianos tienen un gran potencial en el exterior; esto, sumado al talento y al empuje, fue la fórmula de éxito que consolidó Scandinavian Moods, que ya cuenta con 12.9K de seguidores en su cuenta de Instagram.

The American Hot Dog Factory 

Héctor, hablando de Carolina: “Detrás de todo gran hombre, siempre hay una gran mujer. Ella es el titiritero detrás de todo esto”. (Foto tomada de Instagram)

Héctor Alonso Madriñán y Diana Carolina Gandolfo son una pareja santandereana que migró a Italia en el 2011, cambiando radicalmente de vida. “Yo no soy provincial, ¡y Carolina menos! Ella es más internacional y no vivía feliz allá (en Cúcuta), y cuando la esposa no es feliz… ¡hay problemas! Entonces decidimos venir a estudiar. Pero ahí no hubo acuerdos, ahí hubo una decisión dictatorial, ella dijo ‘me voy el 27 de noviembre, ¿viene o no viene?’ y yo dije bueno, vamos a ver qué”, cuenta Héctor entre risas en una entrevista con la periodista Francy Milena Sepúlveda.

Después de haber ocupado diferentes cargos de alto nivel ejecutivo en Colombia, Héctor abandonó todo para seguir a Carolina en el sueño de emigrar; mientras ella estudiaba, él fue profesor de español durante varios años. En Milán nació su hijo Nicoló y también “The American Hot Dog Factory”, una marca de ‘eco street food a la italiana’ muy reconocida por su calidad e imagen, y que ha sido mencionada con medios como el Corriere della Sera

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La historia va más o menos así: viendo las falencias del mercado milanés, en el 2018 crearon su modelo de negocio de comida rápida, en la vía de la economía eco sostenible: “nuestra actividad es pedalear por las calles de la ciudad de Milán con una bicicleta CARGO BIKE (cero emisiones) y vender los verdaderos perros calientes americanos, acompañados de la mejor carta de cocteles y cervezas de todo el mundo. Para nosotros América no es estados Unidos, es todo el continente, y los perros calientes son una comida cultural que se come desde Argentina hasta Canadá: en un país se llaman ‘panchitos’, en otro se llaman ‘completos’, en otros ‘perros calientes’, en otros ‘hot dogs’, ¡pero siempre son los mismos! La salchicha y el pan. Es la comida más sencilla del mundo, pero la más conocida”. 

Carolina y Héctor son el ejemplo de que sí se puede hacer emprendimiento “de la nada” en Europa; a punta de resiliencia, intuición, disciplina y creatividad. “Al principio todo se veía muy difícil, pero nos pusimos manos a la obra: primero se ha creado y registrado la marca ‘The American Hot Dog Factory’, luego realizamos todos los cursos que exige la burocracia italiana, y por último se creó la empresa que dio a luz nuestra primera bicicleta 100% ecológica, que con un menú de sabores exóticos se ha robado la escena en el mercado milanés. Somos colombianos que se empeñan en crear empleo y riqueza en una sociedad altamente competitiva”

Pero aunque Héctor sea la imagen de la compañía, deja muy claro el papel indispensable de Carolina dentro de toda esta gran idea:  “Yo soy experto en marcas y tengo un socio estratégico con el cual comparto la cama, que es muy inteligente y muy creativa. Entonces yo le doy a ella las ideas y ellas las desarrolla: creó el logo, la imagen empresarial y la página web; aunque no tenía idea de cómo se hacía, pero se puso a investigar, ¡y la hizo! Mi esposa es muy inteligente, y hacemos una llave porque yo soy operativo, vendedor, entrador, economista, la imagen… Y ella hace muchísimas cosas que no se ven, pero que producen: ella es el titiritero detrás de todo esto y del reconocimiento que tenemos. Aquí nos conoce todo el mundo, saben quiénes somos y dónde estamos”.

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Tres años después de empezar su negocio, Carolina y Héctor ya tienen cuatro carros que recorren Milán a diario; se han ganado el cariño de los milaneses y han logrado conquistar sus exigentes paladares a punta de calidad y sazón, transformando un producto que era considerado como comida de baja calidad, en otro bastante apetecible. En la era post-covid, The American Hot Dog Factory tiene grandes ambiciones: abrir sedes físicas y vender franquicias con su plan de negocio para inundar Europa de sabor eco sostenible: “Nuestro objetivo es servir de inspiración para crear una generación de colombianos emprendedores”.

 

Estas tres historias surgieron a través de Ojos en el Mundo, una iniciativa de ProColombia, que gracias al uso de la tecnología, ha logrado ver en la diáspora de colombianos una gran oportunidad y un enorme potencial para el desarrollo del país.

Esta es una comunidad online que desde el 2019 ha construido una plataforma que reúne a esos connacionales como: Carolina, Margoth, Maryuri y Héctor, que sin importar si viven fuera del país siempre están dispuestos a apoyar e impulsar el desarrollo, el turismo y la marca país Colombia en sus países de residencia.

Sí tú eres colombiano y vives en el exterior puedes sumarte a esta gran iniciativa registrándote aquí.

Sobre el Autor

Manuela Osorio

Manuela es Comunicadora Social y Periodista de la Universidad de Manizales y tiene un máster en Economía Creativa, Gestión Cultural y Desarrollo de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Ha vivido y trabajado en Estados Unidos, India y Reino Unido. Hoy se dedica a la creación de estrategias digitales para empresas y contenidos para medios digitales e impresos, desde España.

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