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Costumbres poco comunes que tenemos los colombianos.

Costumbres poco comunes que tenemos los colombianos.

Al igual que todos los países los colombianos tenemos nuestras costumbres, nos cuesta un poco  desprendernos de ellas por más lejos que nos encontremos de nuestra tierra. Así nos esforcemos en tratar de eliminarlas de nuestras vidas en algún punto estos hábitos salen a relucir. Y esto forma parte de nuestra idiosincrasia, de lo que somos. Algo curioso ocurre y es cuando estas tradiciones son extrañas para personas de otros países. A muchos les cuesta entender por qué hacemos ciertas cosas que hoy mencionaremos en este artículo.

Meter un delicioso queso dentro de nuestro chocolate y en muchas ocasiones hasta el pan convirtiendo nuestra bebida caliente en una sopa extraña, visualmente poco apetecida. Sinceramente nos encanta,  está en nuestro disco duro y no lo podemos formatear,  forma parte de nosotros y  si a la gente que está a nuestro alrededor no les gusta o les incomoda lo sentiremos mucho por ellos pero tendrán que entender que es un placer del que disfrutamos desde la infancia y simplemente lo seguiremos haciendo.

Continuando con esas costumbres medio raras que tenemos los colombianos, que tal si hablamos de nuestra amada pega, ese arroz crujiente, dorado, medio aceitoso por el que solemos tener grandes disputas en la familia. No existe nada más delicioso que comernos esta parte del arroz que se forma en la en la base de la olla, algunos aman colocarle un huevo frito con la yema medio blandita encima a esta pega tostada rompe dientes para disfrutarla aún más. Lo más extraño del asunto es que ningún plato por más gourmet que sea logrará superar esta increíble sensación.  

Tenemos algunas sopas que amamos pero que los extranjeros no ven con los mejores ojos como nuestro famoso mondongo o sopa de tripa. Bien sabemos que tiene un desagradable olor al cocinar, difícil de eliminar de la casa, claro esta a menos que se cuente con el conocimiento suficiente en el proceso de la preparación para que no se sienta tan fuerte. Este perfume que espanta hasta al más valiente pero que dejándolo de lado no le quita lo delicioso a la sopita.

Ahora bien, otra costumbre  extraña que se suma a la anterior es sellar con broche de oro e introducir una banana dentro de la sopa. ¿A quién se le ocurre agregar alguna fruta dulce a estos platos? Solo a los colombianos, aunque no todos lo disfruten, suele ser más común de lo que imaginamos.  

Y si de perros calientes se trata, el perro caliente colombiano o como le llaman en algunas regiones «perra» sale a relucir, porque a diferencia del perro caliente tradicional que se come en otros países. Los colombianos les ponemos de todo al perro, desde piña rallada,  hasta huevos de codorniz, papas fritas trituradas, queso, camarones, cangrejo, chorizo, frijoles entre otros y sin que falta la famosa salsa rosada. Este manjar que puede llegar a ser extraño para los extranjeros y así nos miren raro cuando los comemos sabemos que aquel que tome el riesgo de probarlos llega a entender por qué son únicos y quien quita hasta amarlos más que los mismos colombianos.

Una costumbre difícil de entender para los extranjeros es el hecho de que el colombiano clásico siempre pide ñapa o rebaja. Ama el regateo, no se siente satisfecho sino le enciman algo, lo que sea, así no lo volteen a mirar luego, o no se lo lleguen a comer. La satisfacción de esa ñapa o esa rebaja les hace sentir triunfadores, los mejores negociantes del mundo. 

Las costumbres de los colombianos en navidad resultan extrañas para el resto del mundo, como el hecho de contar plata en año nuevo, o darle la vuelta a la manzana con la maleta para viajar todo el año siguiente, usar la ropa interior amarilla para la buena suerte, los santos colgados en la casa con la sábila, jugar los aguinaldos como pajita en boca, tres pies, al sí y al no, al dar y no recibir etc.  Raras costumbres pero muy divertidas.

Por último y puede que sea la que más disfrutamos es la gran cantidad de días festivos. En Colombia todas las fechas de los santos se celebran y además se pasan para el día lunes para tener el puente de descanso largo y vacacionar. La frecuencia es sorprendente y esto aparte de las celebraciones festivas tradicionales como la independencia, el día de la raza,  la Batalla de Boyacá etc.  

En cuestión de rarezas, cada cultura tiene las suyas propias ¿extrañas? Sí, ¿divertidas? Algunas; pero parte de su idiosincrasia. Por esta razón debemos cultivar nuestras costumbres favoritas y si alguien nos quiere o aprecia, deberá respetarlas, sin tener que compartirlas en caso de que no sean de su agrado. Sobre todo cuando se vive en el exterior suele ser un poco más complicado enfrentarse a estas costumbres, sobre todo en relaciones de pareja provenientes de distintos países.

Sobre el Autor

Mónica Sanabria

Comunicadora social y periodista, Master en relaciones internacionales. Larga experiencia en medios de comunicación Prensa Radio y Televisión. Desde el 2003 dirige su agencia de publicidad M&M Creative Image productions con gran dominio en artes gráficas, Social Media y Fotografía.

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