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Emprendedores colombianos en Barcelona y la reactivación post pandemia

Emprendedores colombianos en Barcelona y la reactivación post pandemia

La pandemia de COVID-19 ha transformado las dinámicas sociales y laborales en una dimensión que todavía estamos procesando. La industria y los comercios se han visto afectadas, y millones de personas han tenido que modificar sus modelos de negocios, sus fuentes de ingreso y sus formas de trabajar, para tener la posibilidad de recuperarse en medio de esta crisis global.

Si eres un emprendedor, sabes de qué estamos hablando. Pero si además eres migrante, tus desafíos pueden ser mayores a la hora de poner en pie un negocio fuera de tu país y tu zona de confort. 

Colombianos emprendedores en Barcelona

La crisis de COVID-19 ha golpeado fuertemente a la industria de Cataluña y principalmente a Barcelona, una ciudad que históricamente ha recaudado millones de euros gracias al turismo y la hostelería. De acuerdo con cifras oficiales del último trimestre, las pérdidas de esta industria pueden ascender a los 2.700 millones de euros.

A pesar de que la guía de ayudas del gobierno español para frenar el impacto de la pandemia ha sido amplia, y las restricciones comienzan a terminar, todavía muchos negocios se encuentran en incertidumbre por su futuro.

Hablamos con dos emprendedores colombianos radicados en Barcelona. Sus proyectos demuestran la fuerza poderosa del trabajo con sentido social y la intención de dejar una huella de sus raíces, aún estando lejos.

Kilele: Brunch con sabor colombiano en Barcelona

Si eres colombiano y caminas por las calles de Barcelona, muy seguramente te causaría curiosidad ver un cartel con la palabra ‘Kilele’ en él. Esta palabra de origen africano, es una expresión de jolgorio y alegría, pero también puede representarse como un grito y un lamento. En el Pacífico colombiano, adquiere un significado de celebración y representa la lucha de un pueblo, a pesar de las dificultades.

Leonardo Gutiérrez es un psicólogo colombiano que llegó a Barcelona hace once años para estudiar un máster en psicología del deporte. Decidió quedarse, y para pagar sus gastos y sobrevivir en su nueva ciudad, se vinculó a la industria de la hostelería, un trabajo que le resulta apasionante pero al mismo tiempo impredecible. Luego de muchos ires y venires, de aprender y ganar experiencia en el medio, comenzó a pensar en constituir algo propio. Primero surge la idea de una marca de ropa producida en Bogotá a baja escala y luego de abrir un bar. Su socio en la actualidad es Jaime Martínez, un joven peruano que lleva también más de diez años en España. Hoy, Kilele se da a conocer como un lugar para disfrutar del tradicional brunch con un toque caribeño y latino. Además, de proponer un espacio de intercambio cultural, más allá del ocio para los turistas.

“Nuestra especialidad está en la comida que mezcla sabores latinos, los jugos naturales y la coctelería con notas tropicales y pacíficas”, dice Leonardo, quien tiene una fuerte convicción de trabajar con proveedores que compartan sus intereses y que tengan proyectos con un sentido social.

Para Leonardo, la pandemia fue una oportunidad para crecer de manera más organizada. “Estábamos creciendo de una manera muy desorganizada, y este parón en parte fue una bofetada que nos ayudó a encaminar el proyecto”. También fue un momento para entender lo difícil que puede resultar emprender sin una base económica sólida y una planeación. Por ejemplo, a causa de la pandemia, las dinámicas de consumo cambiaron y Kilele no estaba preparado para responder a un sistema de entrega a domicilio. 

Leonardo ve la reactivación económica post pandemia de manera positiva. “Frente a Colombia, creo que como emprendedores hemos tenido una ventaja con respecto al tema de ayudas del gobierno español. Préstamos y ayudas que son necesarias para quienes queremos subsistir es esto”, dice. 

A pesar de que no existe un trabajo organizado entre negocios colombianos, Leonardo valora mucho el apoyo recibido de otros emprendedores, que como él, salieron de Colombia y están creciendo sus negocios en Barcelona. Esta colaboración mutua es clave, pues a pesar de las ayudas estatales, ser de afuera sin duda trae consigo trabas, que en algunos casos, pueden determinar el éxito o no de los proyectos.

Kilele es color, juventud y espíritu. Un espacio que cada día gana más renombre en un sector de la ciudad de Barcelona, donde el turismo y la vida social local renacen. 

Soul and Beans: café colombiano y poder femenino

Y si hablamos de inspirar, otro proyecto emprendedor a resaltar en medio de la pandemia es Soul and Beans. Se trata de un café que representa la cultura cafetera de Colombia a nivel internacional y que apoya a las mujeres. Carol Velásquez es la colombiana radicada en Barcelona detrás de esta iniciativa. Publicista de profesión, dejó el medio para independizarse, con la intención de trabajar por algo con lo que se sintiera verdaderamente identificada y comprometida.

Con un máster en cooperación cultural internacional y con su pasión por el café, en 2017 incursionó en el negocio, junto a una socia. El proyecto nació con el nombre de Candelaria Women Coffee, pero los efectos de la pandemia hicieron estragos, causando que la sociedad se disolviera y se tuviera completa incertidumbre por el futuro.

Pero Carol creía en este proyecto y tomó la decisión de seguir sola. Ahora, Soul and Beans es una iniciativa que busca, más allá de la rentabilidad, darle completa visibilidad a las productoras locales mujeres.

El proyecto apoya el trabajo de mujeres caficultoras colombianas, realizando la importación del grano y promoviendo el pago de precios justos a través de una relación directa con ellas, quienes se ven beneficiadas para trabajar de forma paralela en programas sociales y medioambientales en sus comunidades. Hoy en día, y en momentos de reactivación económica post-covid, Soul and Beans se mantiene gracias a la fuerza trabajadora de este grupo de mujeres y ha podido continuar con algunas de las ayudas que el gobierno de Cataluña ha ofrecido a los empresarios locales.

Un proyecto que prioriza a las mujeres rurales de Colombia y promueve un trabajo colaborativo y justo para reducir la desigualdad de género y promover la autonomía económica de cientos de mujeres caficultoras.

Kilele y Soul and Beans trabajan también de forma colaborativa, siendo el segundo proveedor de este local en Barcelona. Dos proyectos de emprendimiento con raíces colombianas que trabajan por subsistir y salir adelante en medio de esta crisis mundial.

Sobre el Autor

Carolina Morales

Carolina es comunicadora Social y Periodista. Tiene experiencia en medios digitales como editora y creadora de contenido, además de que trabaja como traductora inglés-español de manera freelance. Vive hace dos años en España, donde llegó a estudiar un máster en Historia y Humanidades Digitales. Su pasión es el cine y la escritura creativa.

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