Daniel Cadena hace historia para la ciencia colombiana Premio William Brewster

Publicado por Mónica Sanabria | septiembre 20, 2026 | Actualidad
Daniel Cadena colombiano en premio William Brester

¿Por qué existen tantos tipos diferentes de aves? ¿Por qué algunas pueden vivir en determinados lugares y otras no? ¿Cómo puede una montaña contribuir a la aparición de nuevas especies?

Las preguntas parecen sencillas.

Encontrar las respuestas puede tomar toda una vida.

El biólogo colombiano Daniel Cadena lleva buena parte de la suya intentando comprender uno de los mayores misterios de la naturaleza: cómo se originó la extraordinaria diversidad biológica que existe en los trópicos.

Para investigarlo tiene un lugar privilegiado.

Colombia.

Un territorio con cerca de 2.000 especies de aves, montañas, valles, selvas y ecosistemas que permiten observar procesos evolutivos que han ocurrido durante millones de años.

Su trabajo acaba de recibir uno de los principales reconocimientos internacionales de la ornitología. En 2026, la American Ornithological Society le otorgó el William Brewster Memorial Award por sus contribuciones al conocimiento de las aves del hemisferio occidental.

Pero ese no fue el único reconocimiento.

Cadena también fue elegido para liderar en el futuro la American Ornithological Society, una organización científica con más de 140 años de historia.

Cuando asuma su presidencia en 2028, será el primer latinoamericano en ocupar ese cargo.

La historia de Daniel Cadena y la biodiversidad colombiana habla, por supuesto, de aves.

Pero habla también de algo mucho más grande: de cómo estudiar la naturaleza de Colombia puede ayudar al mundo a comprender cómo funciona la vida.

Todo comenzó con la curiosidad de un niño

Antes de los artículos científicos, las expediciones y los reconocimientos internacionales estuvo la curiosidad.

Cuando era niño, Daniel Cadena disfrutaba salir a la naturaleza y pescar con su padre.

Daniel Cadena William Brewster Memorial Award

Esa cercanía con el mundo natural terminó llevándolo a estudiar Biología.

Sin embargo, al comenzar la universidad se encontró con química, matemáticas y otras materias que le parecían demasiado abstractas para alguien que quería salir cuanto antes a estudiar animales.

Él quería ver los “bichos”.

Después llegaron las aves.

Y con ellas comenzó una fascinación que inicialmente tuvo algo de obsesión: observar especies, buscarlas, identificarlas y tratar de encontrar aquellas menos conocidas.

Con los años, aquella curiosidad evolucionó.

Ya no bastaba con saber qué aves existían.

Cadena quería saber por qué existían tantas.

Esa pregunta terminaría definiendo gran parte de su carrera científica.

¿Por qué Colombia tiene tanta biodiversidad?

Para muchos colombianos, decir que Colombia es uno de los países más biodiversos del planeta se ha convertido casi en una frase familiar.

La repetimos.

La celebramos.

La utilizamos como motivo de orgullo.

Pero pocas veces nos detenemos a pensar en la enorme pregunta que existe detrás de esa afirmación:

¿por qué?

Daniel Cadena William Brewster Memorial Award

¿Por qué un territorio relativamente pequeño en comparación con otros países alberga semejante cantidad de especies?

Allí comienza buena parte del trabajo sobre Daniel Cadena y la biodiversidad colombiana.

Una de las claves está en nuestra geografía.

Los Andes no forman una superficie uniforme. Las montañas suben y bajan, crean valles, separan poblaciones y producen cambios de temperatura y humedad a distancias relativamente pequeñas.

Para los seres humanos, una montaña puede representar unas horas de recorrido.

Para determinadas especies, puede convertirse en una frontera.

Cuando una montaña puede cambiar la historia de una especie

Imaginemos una población de aves que durante miles de años queda separada de otra por una montaña, un valle o un cambio en las condiciones ambientales.

Con el paso de generaciones, ambos grupos pueden comenzar a desarrollar características diferentes.

Cambian sus comportamientos.

Su apariencia puede modificarse.

Se adaptan a temperaturas distintas.

Incluso pueden llegar a convertirse en especies diferentes.

Ese proceso se conoce como especiación.

Cadena investiga precisamente cómo la geografía, el clima y la evolución interactúan para generar y mantener la diversidad de los organismos tropicales.

Para hacerlo, su trabajo combina observación en el campo con genética, genómica, colecciones de museos y modelos ecológicos.

Así, Daniel Cadena y la biodiversidad colombiana permiten conectar algo aparentemente tan sencillo como observar un pájaro en una montaña con preguntas fundamentales sobre la evolución de la vida.

Colombia como un gigantesco laboratorio natural

Hay investigaciones que solo pueden realizarse en determinados lugares.

Colombia es uno de ellos.

La enorme variedad de alturas, temperaturas, paisajes y ecosistemas convierte al país en un escenario excepcional para estudiar cómo las especies evolucionan y responden a su ambiente.

Los Andes resultan especialmente importantes.

Millones de años de transformaciones geológicas y climáticas han creado allí condiciones extraordinarias para la aparición y diversificación de especies.

Por eso Cadena ha desarrollado buena parte de su carrera científica desde Colombia.

Y este punto hace que su historia sea particularmente interesante.

Después de realizar su doctorado en Estados Unidos, en la University of Missouri–St. Louis, pudo continuar su trayectoria fuera del país.

Eligió regresar.

En 2006 se incorporó como profesor a la Universidad de los Andes, donde construyó un programa de investigación que hoy compite y colabora internacionalmente.

Actualmente es profesor titular y decano de la Facultad de Ciencias.

Su laboratorio está en Colombia.

Sus preguntas nacen, en gran medida, de Colombia.

Pero las respuestas interesan al mundo.

Más de 130 investigaciones y una pregunta que continúa abierta

La trayectoria científica de Cadena permite dimensionar el alcance de su trabajo.

Ha publicado más de 130 artículos científicos en revistas internacionales y su investigación abarca la especiación, la biogeografía y la ecología y evolución de la migración en vertebrados neotropicales.

También ha participado en la descripción de especies y en expediciones a regiones poco exploradas del país.

Pero hay algo especialmente valioso en su manera de entender la ciencia.

En una época de secuenciación genética, grandes bases de datos y sofisticados modelos computacionales, Cadena sigue defendiendo algo aparentemente elemental:

observar la naturaleza.

Salir al campo.

Mirar.

Registrar.

Describir aquello que existe.

Porque la tecnología puede revelar información extraordinaria, pero primero alguien debe hacerse la pregunta correcta.

Esa combinación entre la historia natural tradicional y las herramientas científicas contemporáneas constituye una de las fortalezas del trabajo sobre Daniel Cadena y la biodiversidad colombiana.

Las aves también cuentan la historia del planeta

Estudiar aves podría parecer un campo extremadamente especializado.

Sin embargo, comprenderlas puede revelar mucho más.

Las aves migran.

Se adaptan.

Responden a cambios de temperatura.

Modifican sus distribuciones.

Algunas poblaciones desaparecen de determinados lugares y aparecen en otros.

Por eso pueden aportar información sobre transformaciones ambientales que también afectan a otros organismos.

Cadena estudia, entre otros temas, cómo las especies responden a la elevación y a la temperatura a lo largo del tiempo evolutivo y cómo la geografía contribuye a su diferenciación.

Su laboratorio también participa en investigaciones que regresan a lugares explorados por naturalistas generaciones atrás para observar qué ha cambiado.

Comparar el pasado con el presente puede ofrecer pistas esenciales sobre lo que está ocurriendo con los ecosistemas.

Y entonces una pregunta sobre aves se transforma en otra mucho más urgente:

¿qué le está ocurriendo al planeta que compartimos con ellas?

Comprender para poder conservar

La biodiversidad no se protege únicamente declarando que es valiosa.

Primero necesitamos comprenderla.

Saber qué especies existen.

Dónde viven.

Cómo están relacionadas.

Qué necesitan para sobrevivir.

Cómo responden a los cambios ambientales.

Incluso determinar dónde termina una especie y comienza otra puede tener consecuencias para su conservación.

Por eso la ciencia básica importa.

Los estudios sobre Daniel Cadena y la biodiversidad colombiana no necesariamente comienzan preguntando cómo salvar una especie determinada.

Muchas veces empiezan con preguntas fundamentales sobre evolución, distribución o comportamiento.

Sin embargo, ese conocimiento puede terminar siendo indispensable para decidir qué proteger y cómo hacerlo.

No podemos conservar adecuadamente aquello que todavía no comprendemos.

Daniel Cadena

Un premio con más de un siglo de historia

En 2026, la American Ornithological Society reconoció esa trayectoria otorgándole a Cadena el William Brewster Memorial Award.

El premio, creado en 1921, reconoce cada año al autor o autores del cuerpo de trabajo más meritorio sobre aves del hemisferio occidental publicado durante los diez años anteriores.

En 2026 fueron reconocidos Daniel Cadena y la investigadora Kimberly Rosvall.

La organización destacó la investigación del colombiano sobre especiación, biogeografía y migración de vertebrados neotropicales, además de una trayectoria científica que incluye más de 130 publicaciones.

Cadena se convirtió así en el primer colombiano en recibir el reconocimiento.

Para él, el premio tiene además un significado que trasciende lo individual.

Representa la posibilidad de mostrar que la ciencia producida desde América Latina puede ocupar un lugar central en las grandes conversaciones científicas internacionales.

El primer latinoamericano que llegará a presidir la AOS

Sin embargo, 2026 trajo otro hecho histórico.

Los miembros de la American Ornithological Society eligieron a Daniel Cadena como presidente electo.

Asumirá la presidencia después de la reunión anual de 2028.

Será el primer latinoamericano en ocupar esa posición en más de 140 años de historia de la organización.

El dato importa.

Durante mucho tiempo, gran parte del conocimiento científico sobre la extraordinaria biodiversidad latinoamericana fue organizado, publicado y liderado desde instituciones del norte global.

Hoy un científico que ha desarrollado buena parte de su carrera desde Bogotá llegará a dirigir una de las organizaciones más importantes del continente dedicadas al estudio de las aves.

La historia de Daniel Cadena y la biodiversidad colombiana adquiere entonces otra dimensión.

Ya no se trata únicamente de participar en la conversación científica internacional.

También se trata de ayudar a liderarla.

Pero su legado quizá no pueda medirse en premios

Hay una cifra menos llamativa que los reconocimientos internacionales, pero posiblemente más importante.

Más de 80 estudiantes de pregrado y posgrado han realizado investigaciones bajo la supervisión de Cadena.

Algunos han trabajado en el campo.

Otros en laboratorios.

Han procesado información, formulado nuevas preguntas y construido sus propias carreras científicas.

Cadena reconoce que buena parte de sus logros no existirían sin ellos.

Y considera que uno de los aportes más duraderos de su laboratorio puede ser precisamente haber contribuido a formar una nueva generación de ornitólogos y ornitólogas colombianos que hoy participan en la ciencia internacional.

Porque un científico puede hacer un descubrimiento importante.

Pero cuando forma a otros científicos, su impacto se multiplica.

El verdadero tesoro que tenemos frente a nosotros

Colombia suele mirar su biodiversidad como una riqueza.

Y lo es.

Daniel Cadena

Pero una riqueza natural que todavía estamos intentando comprender.

En alguna montaña colombiana puede existir una población de aves que guarda información sobre miles de años de evolución.

En un bosque puede haber comportamientos que todavía nadie ha documentado.

En una colección de museo puede encontrarse una respuesta que pasó inadvertida durante décadas.

Y probablemente existan preguntas que todavía nadie ha formulado.

Eso es lo fascinante de la ciencia.

Cada respuesta abre otra puerta.

El trabajo sobre Daniel Cadena y la biodiversidad colombiana recuerda que nuestro patrimonio natural no está compuesto únicamente por paisajes extraordinarios para fotografiar.

También contiene conocimiento.

Un colombiano mirando las aves para comprender la vida

Aquel niño que salía a pescar con su padre difícilmente podía imaginar que décadas después recibiría uno de los reconocimientos más importantes de la ornitología internacional.

Mucho menos que llegaría a ser elegido para dirigir una organización científica con más de 140 años de historia.

Pero quizás la parte más interesante de su recorrido no esté en los premios.

Está en que continúa haciendo preguntas.

¿Por qué hay tantas especies?

¿Cómo llegaron a ser diferentes?

¿Qué papel tuvieron las montañas?

¿Qué ocurre cuando cambia el clima?

¿Y qué podemos aprender de todo ello antes de que algunos de esos ecosistemas también cambien para siempre?

Mientras buscamos esas respuestas, Colombia deja de ser únicamente uno de los países más biodiversos del planeta.

Se convierte también en uno de los lugares desde donde podemos ayudar a comprender por qué la vida llegó a ser tan extraordinariamente diversa.

Y allí puede estar el verdadero alcance de la historia de Daniel Cadena: recordarnos que conocer nuestra biodiversidad no es solamente una manera de sentir orgullo por Colombia. daniel cadena (@cdanielcadena)

Es también una manera de comprenderla, protegerla y compartir con el mundo todo lo que todavía puede enseñarnos.

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Sobre el autor
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Mónica Sanabria
Comunicadora Social y Periodista con Maestría en Relaciones Internacionales. Extensa trayectoria en medios de comunicación (prensa, radio & TV). Community manager, creadora de contenido, editora, diseñadora gráfica y fotógrafa. Dirige su agencia desde el 2023. ideaguruadvertising.com Recientemente, ha lanzado su nuevo emprendimiento, Idea Gurú - Mentores Latinos. Este proyecto refleja su compromiso con el crecimiento y desarrollo, brindando apoyo, promoción, mentoría y orientación a emprendedores latinos en el exterior