Para mantenerlo alejado de la violencia y las drogas un día los padres de Fernando Montaño deciden inscribirlo en clases de ballet ya que mostraba gran interés por este arte. Sin llegar a imaginar que esta decisión iba a cambiar la vida de su pequeño, convirtiéndolo en uno de más destacados bailarines del mundo.  

Montaño nació en Buenaventura, Costa pacífica colombiana y a los 12 años ingresó a una escuela pública de ballet, (Incoballet) la cual le permitiría su participación en una competencia donde ganaria una beca de estudio en la escuela nacional de Ballet de Cuba. Llevándolo a unirse al ballet Nacional del mismo país. 

El talento de este joven bailarín fue notorio razón por la cual recibió varios premios en concursos nacionales durante su estadía en Cuba. Más tarde decide ampliar sus estudios en La Scala de Milán y el Teatro Nuovo di Torino, En donde fue citado para una audición en Reino Unido por el director Inglés Jane Hucker, quien lo llevo a ser integrante del Royal Ballet de Londres.

Un camino al éxito muy difícil y de muchas carencias tuvo que vivir Fernando Montaño antes de llegar a Londres.

 

“Pasé días muy difíciles, de hambre y de incomodidad, pero siempre sin perder el foco y con gratitud por todo”.

“La vida de un bailarín es tal cual como en la película del ‘Cisne negro’: hay mucha presión, mucho estrés y mucha envidia”, comenta. “Somos muy pocos los que logramos llegar a este nivel. Pero yo considero que si sabes qué es lo que tienes y conoces tu talento, lo que vales, no tienes que quitar a nadie con los codos para avanzar. Cada uno tiene su luz propia y por eso vas a llegar a donde vas a llegar sin hacerle mal a nadie. Pero no todo el mundo, creo, tiene ese pensamiento”.

 

El apoyo de sus padres  fue crucial en su carrera. Mientras Fernando estudiaba, fueron muchos los sacrificios que ellos tuvieron que hacer para ayudarlo económicamente, como por ejemplo  re-hipotecar la casa que luego habrían de perder. Todo con el fin de ver a su hijo alcanzar este sueño tan anhelado.

El día más feliz de su vida, dice Fernando Montaño, ya que  por primera vez iba a bailar en el Teatro de Covent Garden de Londres, se convivirá en uno de los más tristes, ya que ese mismo día su amada madre perdería la vida tras haber padecido de lupus, del cual Fernando nunca estuvo informado ya que su madre así habría querido. Ella habia tomado esta decisión para no afectar su estado  emocional en esta presentación tan importante para la carrera del joven Colombiano.

El comienzo de un camino lleno de éxitos que lo han llevado a convertirse en el único bailarín colombiano solista del Royal Ballet de Londres.

Fernando Montaño decide tomarse un año sabático para escribir su historia compartiendo por primera vez todas las adversidades, los fracasos y episodios que marcaron su vida  desde que abandonó Buenaventura, hasta llegar a Europa.

Una historia inspiradora en donde se ve la tenacidad de este ser humano por alcanzar sus sueños. Criado en medio de la pobreza y grandes necesidades, víctima de discriminación racial durante sus inicios de carrera,  demuestra su fuerza y como todo es posible si realmente se cree en los sueños y se trabaja por alcanzarlos con disciplina.

 

Escrito por: Mónica Sanabria