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Una colombiana viste a las novias soñadas de la moda

Una colombiana viste a las novias soñadas de la moda

Cuando hablamos de colombianos que se destacan en el exterior normalmente nuestra mente se va hacia aquellos que, por el área que representan, tienen una exposición constante en los medios: artistas, deportistas, actores… la lista es corta, pero los nombres son varios. Sin embargo, a diario nos encontramos con colombianos que no ocupan grandes titulares pero representan la pujanza y talento de nuestros compatriotas, y que tienen siempre una historia inspiradora que contar. 

Ese es el caso de Nuvia Trionfo, una diseñadora colombiana que actualmente se destaca como la directora de proyectos de novias de la firma Marchesa, una de las más importantes de la industria no solo en el mercado de novias, sino del mundo de la moda en general. La marca fue creada por Georgina Chapman en 2004, y desde entonces protagoniza los desfiles de la Semana de la Moda de Nueva York y las alfombras rojas de los eventos más importantes del mundo. Y ahí, detrás de varios de esos proyectos, está a cargo una colombiana, una mujer que queremos destacar en el marco del Mes Internacional de la Mujer. 

Nuvia nació en Bogotá, pero se mudó a Nueva York con sus padres siendo una niña junto con sus seis hermanos. “Mi papá era sastre y era muy bueno en lo que hacía, y fue descubierto en Colombia por un experto de la industria que le dio la oportunidad de trabajar aquí. Terminamos todos viviendo aquí!”. El padre de Nuvia trabajó por muchos años como jefe de sastres de la firma Brooks Brothers, una de las más legendarias marcas de sastrería y moda masculina del mundo; y también trabajó como sastre del Ballet de Nueva York. Por supuesto, el trabajo de su padre tuvo un impacto fuerte en Nuvia, la menor de 7 hijos, que quiso seguir sus pasos y estudió diseño de moda en la capital de la moda mundial. “Mis papás me ponían debajo de la mesa de cortar patrones cuando era niña y llegaba del colegio, crecí en el taller. Mi papá me hacía desarmar y armar chaquetas y ver todo ese proceso era fascinante. Me enseñó mucho sobre el oficio y definitivamente despertó mi interés por la moda. 

Nuvia realizó sus estudios en The Fashion Institute of Technology, y al poco tiempo de graduarse fundó su propia marca, Nuvia NYC, en Brooklyn. “Tuve un taller por un espacio de cinco años, tenía clientes privados, hacía trajes de gala y de novia a la medida para gente conocida. Pero pasé por una época complicada y mi rumbo cambió un poco. Me convertí en mamá y aunque quería seguir trabajando en mi arte, lo más cercano que encontré a eso fue trabajar para casas de diseño. Después de que mi hija estuvo mayor trabajé para un par de diseñadores y llevo 6 años trabajando para Marchesa”. Allí, asegura, aunque tiene un título que ‘limita’ sus funciones, ha podido desarrollarse mucho más como creativa trabajando en diferentes proyectos. “Tengo que trabajar con telas, con conceptos para saber si se venderán. Todo desde los textiles hasta qué tan bello y poderoso es, las siluetas, el mercadeo para la temporada, la investigación del mercado”. Su trabajo (antes de la pandemia) la llevó por muchas partes del mundo con las colecciones de novias. 

Aunque trabajó con otras marcas antes, Marchesa es definitivamente un punto muy alto en su carrera. Y Nuvia no puede sino sentirse orgullosa de su labor y de trabajar al lado de una de las creadoras más reconocidas del mercado. “Georgina Chapman creó esta marca de su propia idea de estilo, y en eso me identifico, en desarrollar algo que vaya con tu estética. Y la marca le habla a mi propia estética, me identifico mucho con ella, es un honor trabajar con alguien que hace cosas tan bellas, es tan enfocada y profesional en lo que hace. No es solo alguien que compra telas y hace vestido, la marca desarrolla todo: cada brocado, cada botón y detalle es hecho aquí. Por eso he estado con ellos por tanto tiempo, porque no solo he podido transmitir mi habilidad comercial, sino que me han permitido participar de forma creativa”. 

Y aunque Nuvia salió de Colombia hace mucho tiempo, está segura de que sus raíces son parte no solo de quién es sino de lo que hace, en parte porque su familia nunca dejó de lado las tradiciones colombianas a la hora de crecer en la Gran Manzana y siempre lleva consigo su colombianidad. Y eso, por supuesto, se ve reflejado en su trabajo y en su afinidad con una imagen tan femenina como la de Marchesa. “Nuestros colores, nuestras formas… esa estética tan femenina hace parte de la marca y creo que por eso en un principio me movió. La influencia de rojos, fucsias, las texturas… todo me recuerda a mi papá”. Por esa razón cuando la gente le pregunta de donde es, dice sin dudar que es colombiana. “De verdad lo siento así. Solo con los colores de lana y cobijas que mi mamá trajo consigo, Colombia se siente ahí, y es una gran parte de lo que hago y la persona que soy”. 

La nuestra es una industria de la moda que se mueve bien en muchas esferas del mundo, y está en la lista de diseñadores favoritos de conocedores y famosos. Nuvia, con su ojo experto, asegura que el encanto de nuestro talento “es que nos viene de manera orgánica. Hay muchos diseñadores colombianos exitosos porque vienen con colores vibrantes, novedad. No estamos inventando la rueda, estamos mostrando nuestra esencia y eso es muy atractivo”. 

Sobre el Autor

Jeniffer Varela

Periodista colombiana y magíster en Estudios de Moda, especializada en temas de moda y estilo de vida. Ha trabajado toda su vida escribiendo, ya sea desde la sala de redacción de un periódico, su propio blog o tomando la voz de una marca para llevarla a sus clientes.

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