En días en los que casi todo el mundo está sometido a medidas de confinamiento y la normalidad de nuestras vidas ha dado un giro, cada país está tomando medidas (algunas más drásticas que otras) para tratar de frenar los efectos económicos de la pandemia del COVID-19. Desde subsidios para el desempleo hasta aplazamiento de plazos en cuotas de préstamos, los gobiernos han anunciado planes que se preparan para una economía que se va a reabrir poco a poco y mucha gente no estará en las mismas condiciones económicas que antes. 

Esa es la razón que adujo el gobierno de Donald Trump el pasado mes de abril al anunciar, a través de Twitter, lo que el llamó una “restricción a la migración” hacia los Estados Unidos, asegurando que esto “protegerá los empleos de los ciudadanos americanos”. Tras el anuncio pasaron varios días antes de cualquier persona del gobierno se atreviera a contar algo formal y, finalmente, el 22 de abril se emitió la orden ejecutiva oficial en la que se pone pausa a la emisión de permisos de residencia, o ‘green cards’ por un espacio de 60 días, con posibilidades de una extensión a discreción del presidente. La medida, que inicialmente había causado mucho desconcierto en la población migrante residente en Estados Unidos, resultó siendo menos agresiva de lo que se pensaba al principio, puesto que cobija únicamente a personas que estén por fuera del país realizando trámites migratorios.

Sin embargo, los expertos aseguran que no es una restricción que deba tomarse a la ligera, pues además de poner en efecto restricciones a futuros trabajadores e inmigrantes, abre la puerta a otro tipo de limitaciones para quienes buscan obtener su permiso de residencia permanente en el país. En Vínculos consultamos a Lyda Tyburec, abogada experta en temas migratorios y les explicamos punto por punto los por menores de esta nueva norma. 

¿En qué consiste?: cómo lo explicamos anteriormente, la orden ejecutiva expedida el 22 de abril de 2020 ordena el cese, por espacio de 60 días, en la expedición de permisos de residencia a personas que se encuentren fuera de los Estados Unidos. Según Tyburec, en esto reside la primera aclaración necesaria en este caso. “Básicamente aplica para quienes a la fecha de abril 23 de 2020 y estén buscando obtener un permiso de residencia permanente”, una prohibición que de cualquier manera se había hecho implícita con el cierre de las embajadas de los Estados Unidos en todo el mundo y la pausa de los trámites en muchos casos. Esta restricción aplica también a quienes no tienen ninguna visa de inmigrante válida o que no tienen ningún documento de entrada válido para entrar a los Estados Unidos. Y aunque la expedición de este documento causó mucha confusión entre la población inmigrante que actualmente tiene procesos de ajustes de estatus o permisos en curso, la buena noticia es que los procesos que ya se adelantan no se verán afectados y en, algunos casos, se está haciendo más ágil el trámite de documentos en línea. 

Las excepciones: hablando sobre quiénes están exentos de esta prohibición, la orden ejecutiva aclara de entrada que esta medida no cobija a los cónyuges, los hijos de ciudadanos americanos menores de 21 (ambos independientemente de si se encuentran dentro o fuera del país) años y profesionales de la salud que estén buscando trabajar en la coyuntura del COVID-19 en Estados Unidos, así como los solicitantes de asilo. Igualmente, los solicitantes de la visa EB-5, de categoría inversionista, también se encuentran dentro de los exentos de esta norma. En la última categoría, la más amplia de todas, se habla de miembros de fuerzas armadas y además personas “cuya entrada sea de interés de los Estados Unidos”, que es adjudicada a discreción de los oficiales consulares. 

De acuerdo con Tyburec, la medida es clara en destacar que quienes a la fecha tengan un permiso de entrada o proceso pendiente dentro de los Estados Unidos no entran en la población que deba acatar las nuevas reglas. También es importante destacar que toda esta normativa cobija únicamente a las personas con visa de inmigrante, es decir que no cobija a quienes están en categorías de visa de no inmigrante, como es el caso de los estudiantes o turistas. 

¿Qué se puede hacer? Por ahora, solo queda esperar. La abogada está de acuerdo con especialistas del tema que ven esta medida con preocupación a pesar de que su alcance es relativamente corto, pues “puede ser el inicio de otras medidas, solamente si lo extienden van a ser muchas las personas afectadas, y la orden asegura que las extensiones se darán hasta que el gobierno determine que no es una amenaza para la economía”. Asimismo, recordó que con las circunstancias actuales, sumado al clima político de Estados Unidos, es necesario estar al tanto de todos los cambios en las normativas para poder actuar a tiempo en cada caso. “Si alguien tiene una visa de trabajo, ni siquiera próxima, sino que va a vencerse en un año, yo recomendaría que comenzará los trámites para renovarla porque puede que más adelante cambien las reglas. Es importante que la gente esté muy informada y hable con abogados que puedan asesorar su caso individual”. Tyburec recordó que el sentimiento anti-inmigrante en el país va en aumento, y varios personajes políticos han solicitado la suspensión de permisos de trabajo y prácticas profesionales. 

A pesar que las noticias no son del todo alentadoras, abogados y activistas de inmigración aseguran que por ahora hay espacio para maniobrar porque las excepciones lo permiten. Sin embargo, es de vital importancia mantenerse actualizados de toda la actualidad en la legislación migratoria, con un profesional de confianza que conozca todas las normas al detalle y nos guíe en cualquier trámite necesario. 

 

Escrito por: Jeniffer Varela Rodriguez