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¿Cómo son los padres colombianos?

¿Cómo son los padres colombianos?

A los papacitos se les tiene un poco olvidados, no es algo nuevo enterarse que se gasta mucho más dinero en la celebración del día de la madre que en la del padre, este fenómeno se debe a que los hijos consideran que el centro de la casa es la madre. Pero los hombres necesitan un poco más de reconocimiento ya que su labor como educadores, proveedores y ejemplo a seguir es totalmente relevante en la crianza de sus hijos.

Antes se tenía estigmatizado el rol del papá, como esa figura masculina que salía muy temprano de la casa y regresaba tarde en la noche, cuando ya todos estaban dormidos y solo compartía en familia los  domingos.  Estos padres  de las últimas generaciones quisieron romper esa gran barrera que los alejaba de la familia. Ahora están más involucrados en la educación de sus hijos, creando bases sólidas para su familia.

Uno de los grandes cambios, los vemos en que estos papacitos modernos  disfrutan de  las actividades en familia, como  preparar una deliciosa cena o el domingo sorprender a esposa e hijos  con un suculento desayuno que les deje descrestados. 

Antiguamente esta clase de actividades estaba mal vista,  ya que el machismo imperaba en algunas familias colombianas. Ahora un hombre que realiza estas tareas es considerado sexy por su pareja y motivo de admiración para sus hijos. 

Desde la generación X se vienen apreciando  estos cambios tan radicales al punto de que las generaciones anteriores se han tenido que ir adoptando para no perderse los momentos más divertidos compartidos en  familia. 

Vamos a identificar a nuestros padres con algunas de las siguientes características.

¿Qué clase de papacito es el tuyo?

Sociable:

¡El alma de la fiesta! Ese papá colombiano, que prende hasta un bombillo fundido, donde llega alegra el día, todos quieren interactuar con  este personaje, a tal punto   de que sus amigos lo quieren acaparar todo para ellos durante la celebración. 

Hablador:

Nadie lo puede callar, si le dicen que guarde silencio le ‘salen letreros por los ojos’. No está en sus genes guardar silencio. Habla con el que se le pare enfrente, con el vecino, con el señor que se sienta a su lado en un lugar público, con el panadero, cartero etc. Nadie puede escapar de él.

Divertido:

Hace llorar de risa a cualquiera, se sabe los mejores chistes y si no le busca el lado jocoso a cualquier situación por más complicada que esta sea. Creativo por naturaleza. Y como buen colombiano ama el doble sentido. 

Despistado:

No sabe ni donde está parado, se le olvida hasta el nombre de sus hijos y no recuerda ni las fechas especiales, pero como ya lo conocen, nadie puede ponerse bravo con él,  normalmente soluciona la situación y sale con una sonrisa de “lo siento” a la cual es difícil  responder con enojo. 

Rumbero:

Este papá tiene muchos puntos en común con el sociable, la diferencia es que se baila hasta una misa. Le gusta el aguardiente o la cerveza y si le llevan un conjunto vallenato toca el cielo.  Y si vive en el exterior,  jamás le podrá faltar un sombrero vueltiao. 

El contador de historias:

Tiene una memoria prodigiosa este papacito colombiano y ‘todo le recuerda a todo’ relata todas las anécdotas vividas, la historia de cada calle, de cada familiar y amigo. Normalmente cuenta con una gran narrativa para cautivar a los oyentes y mantenerlos por horas sin que se aburran. 

Consentido:

A este  papá mimoso, que vive repartiendo abrazos y besos con toda su familia y amigos.  le encanta expresar sus sentimientos, suele ser muy emocional y se conmueve con cada  logro de sus hijos. Normalmente llora en cada graduación.  

El que va donde lo lleve el río sin queja alguna:

El ‘bonachón’ normalmente a este papá no le gusta llevarle la contraria a ninguno, evita el estrés y está lleno de buena energía para compartir.  No le gusta quejarse y sabiamente le sigue la cuerda a su esposa, quien es la que hace uso de la  mano dura en casa. Sus hijos lo adoran  en la mayoría de los casos.

Bravucón:

Nada hace feliz a este padre colombiano, le encanta quejarse de todo, refunfuñar y buscarle mal a cualquier cosita. Hasta el punto en que  sus hijos o amigos deben acudir a su esposa para que preste sus servicios de mediadora. 

El que se las sabe todas y si no se las inventa:

Tiene una respuesta para todo y normalmente nunca te deja terminar la frase porque él la completa. Le gusta adelantarse a todo y siempre quiere tener la razón. Cuando no sabe algo su gran imaginación le ayuda a inventar algún cuento para convencer a los demás de que se las sabe todas y que realmente nada le sorprende porque todo se lo esperaba de antemano.

Directores técnicos:

Y eso si tienen en común  la gran mayoría de los papacitos colombianos, todos son directores técnicos, saben el nombre de todos los jugadores de fútbol colombianos tanto de los equipos nacionales como los que se encuentran en el extranjero. No se pueden quedar callados durante un partido sin analizar todas las  jugadas. Normalmente cuentan con un grupo de amigos o familiares en WhatsApp en donde van comentando todo durante los partidos. Normalmente las mujeres que pertenecen a estos grupos suelen silenciarlos cuando esto está ocurriendo. 

Nuestros  padres  con defectos y virtudes son pieza fundamental del hogar  y debemos darles el valor y respeto que se merecen. Abrir nuestros corazones y dejarlos entrar, ayudando a eliminar esas barreras que la sociedad en muchas ocasiones  trata de imponer. Un merecido reconocimiento en su día a esos hombres valerosos que  con su esfuerzo han logrado sacar a su familia adelante y ser un buen ejemplo para sus hijos.

Sobre el Autor

Mónica Sanabria

Comunicadora social y periodista, Master en relaciones internacionales. Larga experiencia en medios de comunicación Prensa Radio y Televisión. Desde el 2003 dirige su agencia de publicidad M&M Creative Image productions con gran dominio en artes gráficas, Social Media y Fotografía.

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