El primer paso de la ignorancia es presumir de saber, y muchos sabrían si no pensasen que saben.-Baltasar Gracián

Cuando  llevas un tiempo fuera de tu país  conociendo y relacionándose con personas  de diferentes culturas, tu  visión se amplía y ves el mundo de manera diferente. Esperas encontrarte con gente que ha vivido  esa experiencia al igual que tú. Pero en muchas ocasiones  nos encontramos con preguntas un poco incómodas o situaciones que nos afectan emocionalmente, así no queramos reconocerlo.  

Estuve indagando con varios colombianos que viven fuera de su país acerca de ¿Qué es lo que realmente les molesta que les pregunten o  con qué situación incómoda han tenido que lidiar?.

Pensaba encontrar una respuesta muy común  acerca de nuestro pasado y el estigma que existe por culpa de unos delincuentes  que han dañado nuestra imagen, opacando las reales virtudes de los buenos colombianos que dejan marca a nivel mundial. 

Cuando me refiero al  estigma, estoy hablando del narcotráfico, también, de Pablo Escobar, y de la mala reputación  con la que hemos tenido que lidiar durante años. De la cual ningún colombiano de buen carácter puede estar orgulloso. Pero este “temita” que creía iba a ser el que más incomodidad causaba, afortunadamente ha pasado a segundo plano, ya que existe mucho talento en diversos campos como en  el deporte, la música, ciencia, tecnología y otras áreas. 

El nivel de profesionalismo y entrega, nos ha permitido ocupar un espacio muy importante en el mundo. Ya se nos reconoce por personajes como el fallecido Gabriel García Márquez, también encontramos a Manuel Elkin Patarroyo, Botero, Nairo Quintana, Shakira, Carlos Vives, Juanes, Mariana Pajón , la selección Colombia, Adriana Ocampo (astrónoma), médicos, especialistas, científicos que han aportado mucho a la ciencia internacional, un sinfín de personajes que nos hacen sentirnos honrados de ser colombianos. 

 

No podemos borrar nuestro pasado, pero sí podemos construir nuestro futuro. En Colombia hemos sufrido con tanta violencia,  al igual que muchos otros países del mundo, pero nuestro carácter fuerte, nos ha permitido levantarnos y salir adelante,  superando grandes adversidades a  lo largo de la historia.

En situaciones difíciles es donde hemos demostrado de qué estamos hechos y para qué somos buenos.  La actitud derrotista no está en nuestros genes. 

Somos unos “verracos” luchadores incansables, optimistas y emprendedores. Somos arte, pasión, cultura y progreso.

Cuando le preguntaba a varios colombianos que viven fuera de su patria que les molestaba me encontré una respuesta que me dejó  un poco preocupada, y es que nosotros los colombianos que vivimos fuera, estamos cayendo en  un error tremendo, al cual debemos poner mucho cuidado.

Se trata de no apoyar a nuestra propia gente.  Debemos analizar  un poco este tema. Es algo que molesta mucho a los colombianos que viven en el exterior y es la propia actitud de su misma gente. ¿Cómo es posible que en lugar de convertirnos en aliados nos convirtamos en rivales?  ¿Tiene esto algún sentido? pensaría que no.

Los colombianos tenemos un potencial enorme y a nivel profesional y personal debemos trabajar más unidos. Recuerdan esta frase célebre   “La unión hace la fuerza”  por el lado que la leas, es totalmente cierta y aplicable para triunfar. 

Tenemos que dejar esas inseguridades y mirar  de manera global los beneficios que obtendremos si trabajamos unidos, apoyándonos, respaldándonos,  brindándonos soporte y motivación. ¿Cómo es que con otras culturas lo podemos lograr sin ningún  problema? Los colombianos pertenecemos a una misma familia, simplemente vivimos en casas diferentes, pero nuestro apellido estará siempre  donde nos encontremos, ocupemos la posición que ocupemos, vivamos donde vivamos,  seguirá siendo el mismo apellido, “Colombia” una sola  bandera. 

Otra de las respuestas más comunes entre los colombianos fue, que por el hecho de hablar español piensen que todos somos mexicanos.  Generalizan sin contemplación, lo mismo ser colombiano que español o argentino, peruano que uruguayo o venezolano, chileno que boliviano o brasilero etc. 

Son cosas que te dejan sin habla, como el que  somos países hispano parlantes, con una cultura diferente,  muchas cosas en común que nos llenan de orgullo como latinos. Cada uno feliz de  pertenecer a su propio país. Los colombianos al igual que los otros países  amamos nuestras raíces,  por favor, no nos cambien la nacionalidad. 

Tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe y saber lo que no debiera saberse. –François de la Rochefoucauld

Muchos de los colombianos coincidieron en que les molesta que un extranjero hable de Colombia sin tener conocimiento real de nuestro desarrollo y avance. Muchas personas piensan que por  haber visto alguna serie en Netflix, ya conocen cómo es realmente Colombia y resulta que no tienen ni la menor idea. 

Es muy cierto que tenemos grandes problemas en regiones muy pobres, pero también otra realidad es que tenemos grandes ciudades con mucha inversión nacional y extranjera, excelentes profesionales, grandes inversiones, artistas de gran peso a nivel nacional e internacional.

 

Es cosa notable que los que más hablan son los que menos tienen que decir.-Matthew Prior

Cuando vemos estas situaciones incómodas, medir nuestra respuesta inmediata es parte del triunfo! No podemos caer en el juego de los provocadores mal intencionados. 

Las mejores lecciones se dan con inteligencia y a continuación les daré algunas ideas  de cómo manejarlas: 

Trata de mantener la calma, intentar comprenderlo, lleva el conflicto hacia un tono constructivo,  brilla con ingenio, muestra  cortesía y en caso que ninguna de las tácticas anteriores funcione, usa la técnica infalible, Ignoralo, corta la desagradable conversación. 

Así no te rebajaras a su nivel y, demostrarás que contigo no se debe hablar de esa manera o en esos términos. Esta es una forma universal de protección psicológica. Adecuada para todo tipo de agresividad. 

Escrito por: Mónica Sanabria