Una de las cosas más especiales de viajar o establecerse por fuera de casa es que los amigos se convierten en una parte especial de la vida, gente con la que compartimos las vivencias que normalmente haríamos con esa familia que ahora está lejos. Cuando vivimos en otro país, los amigos son la familia que se escoge. 

Cuando vivimos en el extranjero, además, estamos abiertos a la posibilidad de interactuar con amigos de diferentes países y culturas, trayendo diversidad y nuevas costumbres a nuestro círculo. Pero sin duda alguna, hay muchas características que distinguen a los colombianos de los amigos de cualquier otra nacionalidad.

 Por esa razón el programa Colombia Nos Une de la Dirección de Asuntos Migratorios de la Cancillería colombiana se dio a la tarea de buscar esas cosas que tiene #UnAmigoColombiano que no tiene nadie más. Nosotros quisimos hacer nuestro aporte y tenemos una lista de razones por las que un amigo colombiano es único y te hará sonreír. 

Celebramos todo: Siempre se ha dicho que los colombianos somos el alma de la fiesta, pero la verdad es que no solamente celebramos bailando. En nuestro país todos los logros merecen celebrarse: cumpleaños, ascensos, exámenes ganados, mudanzas. Un amigo colombiano es ese que se aparece con un cupcake o un regalo porque cumples un año de haber llegado a la ciudad y tú probablemente no lo recordabas. Obviamente, también bailamos por todo, porque todo se vale para celebrar. Y si estás triste, también estamos ahí… obviamente para buscar una razón que te haga sonreír.

Nunca estarás solo: Los colombianos disfrutamos los grupos, o estar acompañados… por eso siempre vas a tener a #UnAmigoColombiano que te acompañe a hacer cualquier cosa: desde esa cita médica a la que no tienes muchas ganas de ir, hasta comprar la blusa que te gusta, si tienes varios amigos de Colombia lo más probable es que siempre encuentres uno que se pegue a cualquier plan.

Siempre pendientes: Tal vez no seamos los más organizados, incluso a veces podemos pasar por despistados, pero hay una cosa cierta: nadie está más pendiente de sus amigos que un colombiano. Sea para chequear porque hace rato no hablan y asegurarse de que todo esté bien o para llamarte después de la fiesta para saber si ya entraste a tu casa, siempre estamos ahí. Si pasa algo, llamamos a descartar que todos estén bien… y no es raro que te pidamos que “te portes bien” o seas “juicioso” cuando nos despedimos. 

Casa de puertas abiertas: En ese mismo orden de ideas, en Colombia la gente está acostumbrada a ser muy cercana a los amigos, por lo que la confianza en ellos es una de nuestras características. Somos muy amigos de nuestros amigos, y las puertas de nuestra casa siempre estarán completamente abiertas para todos, por los que somos los amigos que siempre estamos recibiendo a los que llegan a la ciudad, o invitando a otros a nuestra casa para atenderlos. Ser anfitriones es algo que conocemos muy bien, incluso nos aseguramos de que la primera vez que nos visites conozcas cada rincón de nuestra casa en un improvisado tour. 

Comida que sella amistades: Como buenos anfitriones, los colombianos sabemos que la comida es una gran forma de construir amistades, entablar conversaciones y la mejor excusa para compartir con nuestros amigos, por lo que siempre tratamos de reunirnos alrededor de ella. Ya sea el plato especial que solía hacer nuestra abuela (y del que te diremos que solo nosotros sabemos la receta) o simplemente algo que queremos probar, en el grupo de amigos siempre será el colombiano el que más cocina. Puede que incluso sea el que lleva algo que preparó a la oficina, y aunque sea pequeño lo vas a probar, porque la comida se comparte. 

Mensajeros de lejos: Las manifestaciones de amor en forma de comida no son extrañas en nuestra cultura, pero nadie las hace mejor que nuestras mamás. En muchas ocasiones, esos platos tienen un sabor de hogar inigualable y son las cosas más sencillas las que más extrañamos. Nuestros amigos saben que somos los colombianos los que hacemos hasta lo imposible porque esos chocolates que nos encantan y que solo venden en nuestro país lleguen sanos y salvos a su destino. Es más, tenemos innumerables historias de padres y familiares empacando los alimentos más inusuales para llevarlos alrededor del mundo. Si tú eres el amigo colombiano que viaja (a quedarse en la casa de otro colombiano, por supuesto), seguramente vas a llevar un paquetito de parte de la mamá de tu anfitrión, con delicias típicas. Y si eres como nosotros, los que vivimos por fuera, es muy probable que tengas un cajón o una partecita de la nevera con esos tesoros que de alguna forma u otra llegan a casa. 

Señales con todo el cuerpo: Esta es tal vez una de las más curiosas de la lista, pero fue un rasgo común entre muchas personas a las que les preguntamos: los colombianos señalamos con partes del cuerpo que nada tienen que ver con los dedos. Por ejemplo, con la boca. Sí, lo que todos pensábamos era un chiste de Andrés López en La Pelota de Letras resultó una realidad. No es necesariamente algo positivo o negativo, pero es algo que nuestros amigos extranjeros encontraron distintivo. La próxima vez que apuntes a algo, físicamente, fíjate con qué parte lo haces… seguramente tú y tus amigos se reirán bastante. 

Los reyes de los apodos: Tal como hacíamos cuando estábamos en el colegio, es muy común que los colombianos nos olvidemos de llamar a nuestros amigos por su nombre y más bien les pongamos apodos cariñosos: la mona, la pecosa. También es muy común que acortemos tu nombre o le pongamos un diminutivo, aunque seguramente nadie te haya llamado así antes. Eso, sí, de lo que pueden dar fe nuestros amigos es que siempre los llamamos de forma particular: nena, bebé, amiga, llave, princesa… seguramente a más de uno de nuestros amigos lo hemos bautizado de esta manera y, aunque a ellos les suene raro al principio, se les vuelve costumbre y también lo extrañas cuando no se los dices. 

En general los colombianos estamos muy orgullosos de ser alegres, solidarios y atentos con nuestros amigos, por eso sabemos que nos distinguimos en todo el mundo y somos apreciados por quienes nos rodean. Y a ti, ¿qué es lo que te hace ser un buen amigo colombiano?

 

Escrito por Jeniffer Varela Rodríguez