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Por primera vez, el mejor barista del mundo es colombiano

Por primera vez, el mejor barista del mundo es colombiano

Si hay un producto que nos hace “sacar pecho” a los colombianos, es el café. Es nuestra bandera en el exterior, hace parte de nuestro ADN, y es el fruto insignia que nos ha llevado con orgullo a escenarios internacionales. Somos una tierra caficultura, de cosecha, pero con un gran reto: la virtud de saber prepararlo a la perfección. 

El pasado 22 de octubre, en el marco de la feria HostMilano, que se llevó a cabo en Italia, el tolimense, Diego Campos Guzmán fue catalogado, por primera vez para Colombia, como el campeón mundial de Barismo. Allí demostró que el país no solo puede destacarse en la producción de café, sino también que es un territorio que está descubriendo cómo convertirlo en una pieza de arte, de esas que se disfrutan no con la mirada, sino sorbo a sorbo.

“Para la competencia mundial en Milán, llevamos un café muy exótico y muy bien estructurado en su sabor. Un café de especie Eugenioides cultivado en Colombia, para lograr atraer al jurado y permitirles vivir una gran experiencia con las bebidas servidas: cuatro espresso, cuatro bebidas a base de leche y cuatro diseñadas a base de café. Fue un entrenamiento de alrededor de tres meses de práctica”, sostiene Diego.

Tiene 31 años, nació en el municipio de Espinal, en el departamento del Tolima. Su trayecto comenzó en el 2008, cuando ingresó por primera vez a trabajar como tostador en Amor Perfecto, un café ubicado en la ciudad de Bogotá. 

“Mi hermana mayor trabajaba para esta empresa como contadora, y fue quien me llevó allí, donde por primera vez en mi vida conocí un grano de café, y por sorpresa, inició un camino que hasta el día de hoy no sé dónde terminará”, relata.

Luis Fernando Vélez, fundador de Amor Perfecto es, según Diego, el principal protagonista de esta historia. Fue quien le dio la oportunidad de aprender a ser un experto en café, y quien, durante 13 años, le ha permitido desarrollarse con su profesión de barista. 

Su importancia no solo radica en ser el mentor del hoy denominado: mejor Barista del mundo, sino también por su larga dedicación para lograr que en el país se comenzara a consumir café de calidad y no “Pasilla y Ripio”, como era en ese entonces cuando él empezó (1991), cuando Colombia se enfocaba en exportar lo mejor de su producto.  

 

De acuerdo con Diego, “el Barismo es una disciplina que nos permite aprender sobre toda la cadena productiva del café. El Barista es el sommelier de los cafés de especialidad, ya que por medio de esta habilidad logramos expresar al máximo el potencial de un café y hacer que el consumidor final viva una experiencia única”.

El proceso ha sido largo. Antes de llegar a proclamarse como el mejor, Diego participó en múltiples competencias nacionales e internacionales. “Después de un año en la industria del café, en el 2009 concursé por primera vez en una competencia nacional de Baristas de Colombia, ocupando el segundo lugar”, recuerda. De ahí para adelante, han sido muchas las experiencias y los aprendizajes. 

Le pedí que por favor nos iluminara y nos dijera el secretico del buen café. -Si vamos a estar por ahí diciendo que tenemos al mejor Barista del mundo, que al menos sepamos cómo atender a la visita internacional en nuestras casas-, pensé.

“Es muy importante primero saber escoger nuestro café, preferiblemente café 100% colombiano. Un café que se encuentre fresco y de preferencia en grano, así podremos moler la cantidad necesaria para cada preparación y disfrutar de todos sus atributos. La cantidad de agua y café es fundamental, se debe usar siempre la misma, dependiendo de nuestra preferencia. Agua potable, en lo posible filtrada, y de acuerdo con la forma en que se prepare, tener presente el tiempo de infusión del café con el agua”. 

Finalizó añadiendo: “¡ah!, y sin azúcar”. 

Los colombianos en el exterior somos representantes de nuestra tierra. Siempre será un orgullo decir de dónde venimos, y como bien lo manifestó Diego, “nunca es tarde para darnos cuenta y aprender el significado tan grande que tiene nuestro producto insignia”. 

*Fotografías tomadas de la cuenta de Instagram de Diego Campos -diegocampos_27-. 

Sobre el Autor

Ana María Giraldo López

Ana es comunicadora social y periodista de la Universidad de Manizales. Tiene experiencia en comunicación organizacional y relaciones públicas. Vive hace seis años en Christchurch, Nueva Zelanda. Su pasión por la escritura y su innato talento como storyteller, la ha llevado a participar en diversos proyectos como: Historias de Cuarentena y New Zealand Stories. En la actualidad es creadora de contenido freelance.

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