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Manual de maternidad en tiempos de pandemia.

Manual de maternidad en tiempos de pandemia.

Manual: Del lat. manuālis. De las catorce acepciones de la RAE tomaremos cuatro: 2. adj. Fácil de manejar. 3. adj. Casero, de fácil ejecución. 4. adj. Fácil de entender. 9. m. Libro en que se compendia lo más sustancial de una materia.

Al cotejar dichos significados con los que engloba la palabra ‘maternidad’ –Del lat. mediev. maternitas, -atis, y este del lat. maternus ‘materno’ e -ĭtas ‘-idad’. 1. f. Estado o cualidad de madre– las féminas en dicha condición concluímos que, debido a las incoherencias de ambos términos, dicho manual NO EXISTE. ¡Y mucho menos en caso de pandemia! ¿Porque quién diablos, en sus cabales, se iba a imaginar que nos iba a tocar vivir una situación de confinamiento mundial -que ya no cuarentena, por favor, si esos 40 días los vamos a superar con creces-, sin parques, sin contacto social, sin guarderías ni colegios, sin playdates y sin la posibilidad de planear una salidita semanal sin los hijos que, precisamente, nos dan el título de madres? ¡Nadie! 

Ni los hijos vienen con manual de instrucciones, ni tampoco las pandemias. Por eso es que aunque la palabra coronavirus nos la encontramos hasta en la sopa, realmente hay mucho que todavía ignoramos sobre la situación: ¿mutará el virus haciendo ineficiente una posible vacuna?, ¿su comportamiento se ve afectado por las estaciones?, ¿se inmuniza quien lo haya superado o puede contagiarse por segunda vez? Lo que sí se sabe es que aunque los niños pueden contagiarse, la mayoría desarrolla síntomas leves, y hay relativamente pocas muertes infantiles en comparación con otros grupos etarios. Sin embargo, no se descarta que los niños jueguen un papel importante en la transmisión de la enfermedad, como sucede con otros virus respiratorios. De ahí que los primeros en cerrar fueran los centros educativos y parques, y que en un país como España (el segundo con más contagiados y el tercero con más fallecidos, a día de hoy) lleven casi seis semanas sin salir a la calle, salvo en muy contadas excepciones. 

España ha sido el país con el confinamiento más estricto para los niños; hasta en Italia (el primer caído en Europa por esta pandemia) los menores pueden salir con ciertas restricciones. A pesar de esto, desde el sábado (18 de abril) las madres y padres que vivimos en la Madre Patria hemos visto algo de luz al final del túnel luego de que Pedro Sánchez (el Presidente del Gobierno) cediera ante las súplicas y presiones para que nuestros niños puedan recibir un poquito de sol y aire al día a partir del 27 de abril, eso sí, con muchas limitaciones. Por supuesto, la noticia ha sido celebrada con bombos y platillos, porque ya en la quinta semana de confinamiento muchos adultos coincidían en que el encierro les estaba pasando factura a sus hijos: apatía, irritabilidad, llanto, frustración, trastornos en el sueño y el apetito, e incluso regresiones en el desarrollo.

(Video recomendado: Cómo afecta el confinamiento a los niños y niñas

¿Quedarán secuelas en los niños después de tanto tiempo confinados?, ¿qué consecuencias tendrá la cuarentena en el desarrollo físico y psicomotriz de los más pequeños? Según la psicopedagoga Ana Roa,»los niños tienen una capacidad de supervivencia mucho mayor que la que tenemos los adultos», y aunque aquellos con determinados trastornos (ansiedad, miedo) se puedan ver más perjudicados, la gran mayoría se adaptará tanto al encierro como a la vuelta a la normalidad. 

En una entrevista para La W, la presidenta de la Asociación Española de Pediatría (Aeped), María José Mellado, aseguró que no hay que “banalizar la situación, ni alarmarse en extremo”. “La alteración en la rutina de los niños puede tener un impacto en su salud somática, y lo expresarán de alguna manera según la etapa del desarrollo en la que se encuentren, pero la mayoría de ello puede ser reconducible, pues esta es una situación transitoria y tiene solución”. Según su criterio, la mayoría de los niños no necesitará ayuda psicológica, aunque aquellos con algún problema de base probablemente tendrán que recurrir a la terapia durante algún tiempo. El contexto también cuenta: “No es lo mismo una familia monoparental en la que la madre o padre conviven con tres niños en 40 metros cuadrados -lo que los pone en una situación de muchísima tensión- a una familia que tiene una casa con jardín”. Como tampoco es igual la situación de una familia que esté pasando por un duelo o tenga apuros económicos, a la de otra que no tenga ese tipo de preocupaciones. 

Entonces, ¿qué hacemos? Este manual… No tiene nada de manual. Sin embargo, queridas amigas y amigos lectores, antes de que nos demanden por publicidad engañosa, advierto que si bien este artículo no expone un plan mágico y detallado para maternar en estos tiempos convulsos, sí viene cargado con muy buenos consejos de expertos para afrontar el encierro y hacerlo más llevadero para los niños y sus cuidadores. 

Consejos de los expertos (autoridades sanitarias, especialistas e instituciones relacionadas con la infancia) 

Las siguientes son un compendio de recomendaciones de asociaciones de pediatría, psicopedagogos, psicólogos, ONGs como Save the Children y grupos como el Club de las Malasmadres

Escuchar y observar: este es el paso primordial para comprender el estado emocional de los niños y saber qué necesitan de nosotros. Validar sus emociones, explicarles que está bien estar mal y que nos tienen de apoyo, es fundamental. Habrá momentos de explosión (ira, llanto, rabieta) que debemos ayudar a canalizar en vez de reprimir. 

(Video recomendado: Cómo ayudar a los hijos e hijas a gestionar las emociones en la cuarentena)

Explicar sin sobrexponer: contarles con un lenguaje adecuado a su edad qué es lo que está pasando; de qué se trata el virus, cómo surgió, cómo se propaga y por qué es importante que estemos aislados durante un tiempo. Se pueden utilizar juegos para hacerlo. Esto los hará más conscientes y los ayudará a aceptar las medidas restrictivas a las que estamos sometidos, y a interiorizar las medidas higiénicas que debemos seguir. Importante: antes de explicar, nosotros mismos debemos estar bien informados sobre el tema y acudir a fuentes científicas y fiables (como la OMS) para evitar caer en bulos. 

(Video recomendado: El juego del coronavirus para que los niños se laven las manos)

Aprovechar los recursos digitales: desde la primera semana de confinamiento han aparecido un montón de recursos digitales para disfrutar el tiempo con los niños: conciertos, teatro, juegos virtuales en grupo, visitas guiadas a los museos del mundo, zumba kids, yoga kids, cocina kids y todos sus derivados. Además de educativo, esto ha sido la tabla de salvación de muchas madres y padres, además de mantenernos en contacto con nuestras familias; los que viven en el barrio del lado y los que están ‘al otro lado del charco’. Es momento de aprovechar y que los niños hablen con abuelos, tíos, primos cercanos, primos lejanos y toda esa parentela que tal vez no conocen muy bien. 

(Artículo recomendado: Guía para sobrevivir a la cuarentena… ¡Y disfrutarla!

No abusar de las pantallas: aunque todos los días le damos gracias a la vida por los teléfonos inteligentes, las tablets y las videollamadas, no hay que abusar de las pantallas. ¿Qué habrían hecho nuestros padres con nosotros hace 20 o 30 años? Recordémosles a los niños -y a nosotros mismos- que hay vida sin tecnología, y pongámonos creativos: juegos de mesa, coreografías, rompecabezas, témperas, plastilina, instrumentos musicales, collage con recortes de revista… ¿Qué tal si les proponemos hacer un “diario de la cuarentena”? 

La clave es una rutina que fomente la autonomía: a través de un plan diario con horarios establecidos se puede mantener una sensación de normalidad que incluya estudio, juegos, descanso y socialización con amigos y familiares a través de videollamadas. Maria José Mellado recomienda que el niño sea artífice dentro de la rutina; que participe en la elaboración de algunas comidas y que ayude a recoger y limpiar un poco. Las rutinas también son importantes para los padres, no solo porque nos permiten trabajar y dedicarnos algo de tiempo, sino porque “nos contienen emocionalmente”, según un consejo del psiquiatra Rodrigo Muñoz en este maravilloso artículo titulado Nuestras ansiedades en cuarentena

Empoderar y aprender en familia: si los niños y adolescentes entienden que ellos son los que han contribuido a contener la pandemia les será más fácil gestionar sus emociones y sobrellevar el aislamiento. Esta también puede ser una oportunidad para aprender en familia y poner en práctica la empatía, la resiliencia y la capacidad para resolver conflictos. 

Transmitir tranquilidad y dar ejemplo: los niños absorben todo lo que ven y escuchan, y son un reflejo del comportamiento de sus padres. Es importante hacerles entender que todas las medidas que se están tomando son para protegernos y rebajar sus niveles de ansiedad trabajando en nuestra propia paciencia y serenidad. Sobra decir que tenemos que ser los primeros en seguir las normas al pie de la letra.

Ponerse la mascarilla antes de ayudar a los demás: lo anterior se ve muy bien escrito, ¿verdad?, pero las madres y padres también somos humanos y también estamos sometidos a las emociones negativas que despierta un confinamiento: estrés, incertidumbre, preocupación por el futuro, aburrimiento y hasta insomnio. Aquí hay que seguir la instrucción de los auxiliares de vuelo y ponernos la mascarilla de oxígeno antes de ayudar a los niños y a los que están al lado: esto significa que dentro de toda la planeación, la rutina y los horarios, tiene que haber un espacio única y exclusivamente para nosotras; un tiempo enteramente nuestro para meditar, leer, hacer ejercicio, ver una serie o no hacer nada (aplica también para nuestras parejas y otros cuidadores). 

(Video recomendado: Cómo cuidarnos para cuidar mejor en casa)

La corresponsabilidad aquí es muy importante: todos los adultos de la casa deben repartirse las tareas del hogar y el cuidado por igual (cocinar, limpiar, jugar, hacer tareas con los niños) y  organizar los tiempos laborales para respetar los del otro. Ya sé que hay cantidad de casos en la que esto es más complicado -si uno de los dos no está activo laboralmente, si es una familia monoparental, si hay niños con necesidades especiales…-, y aquí cada familia tiene que tener una conversación honesta para tratar de proteger a todos sus miembros. Si hay niños mayores también se puede negociar con ellos y explicarles la necesidad de que sus madres y padres tengan un rato de tranquilidad y soledad, porque los amamos hasta los huesos, sí, pero eso no implica que no necesitemos tiempo y espacio sin ellos; vale, tiempo hay de sobra, pero de espacio estamos graves… Así que en tiempos de crisis, hay que hacer alarde de creatividad. 

Recursos para madres y padres  

Tomados de la fuente inagotable de sabiduría para toda mamá millenial: Instagram. Eso sí, pasando antes por el filtro del sentido del común: aquí no hay pelito sanador ni teoría que se le parezca, llámenme incrédula o impía.

  • Coolmama (@ladiago) tiene unas ideas buenísimas y muy creativas para estimular, educar y entretener a los niños con juegos, usando cosas que todos tenemos en la casa o podemos conseguir fácilmente. 
  • La @terapeuta.erikaangulo es una psicóloga colombiana que vive en Miami. Sus consejos sobre cómo llevar la cuarentena con nuestros hijos son top top top. 
  • @elmetodomontessori es la cuenta de Instagram de un blog excelente sobre cómo aplicar el método Montessori en casa, una alternativa a la educación tradicional, basado en la estimulación, el respeto y los ritmos de los niños. Mi recomendación es suscribirse al blog y al canal de YouTube. 
  • Manuela Molina (@mindheart.kids) es una psicóloga infantil y terapeuta de juego colombiana, creadora del COVIBOOK, un libro corto para niños entre los 2 y los 7 años, creado con el propósito de anticipar y acompañar el mundo emocional infantil frente al virus COVID-19. Se puede descargar de manera gratuita en 25 idiomas. 
  • Ana María Medina (@lanuwe) es la autora de “Si crees que es fácil ser mamá, eres el papá”. En su cuenta documenta su vida de cuarentena con su esposo @vargato y su hijo @unlolomas de una forma muy real, con sus bellezas y sus crudezas. Además tiene tutoriales de recetas y buenas ideas para salir de la rutina, tipo “acampar en la sala”, (aunque se amanezca con mico y desorden). 
  • Por último, el Club de las @malasmadres es algo así como mi biblia de la maternidad y no solo en tiempos de pandemia. Aquí van a encontrar muchas charlas con expertos, consejos de alimentación, debates en torno a la crianza, pautas de autocuidado para las madres y muchísimo humor. Sus últimas publicaciones son un apoyo enorme en tiempos de coronavirus. 

Por último, madres y padres, finalizó este manual no manual recordando que no hay consejos infalibles, pues esto de la materidad/paternidad -pandemia o no pandemia- es a prueba y error. Se reciben sugerencias, consejos, comentarios catárticos e ideas. Cuéntenos qué les está funcionando en casa por estos días y sobre qué tema les gustaría que escribiéramos. 

 

 

Sobre el Autor

Manuela Osorio

Manuela es Comunicadora Social y Periodista de la Universidad de Manizales y tiene un máster en Economía Creativa, Gestión Cultural y Desarrollo de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Ha vivido y trabajado en Estados Unidos, India y Reino Unido. Hoy se dedica a la creación de estrategias digitales para empresas y contenidos para medios digitales e impresos, desde España.

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