Necesitamos más acción y menos excusas  

El comienzo de año es la perfecta oportunidad para iniciar cambios positivos e implementar conductas beneficiosas para nuestra salud física como mental. Ya es tiempo de dejar las excusas y tomar las riendas de nuestra vida, ese cuento de hacer propósitos con buenas intenciones pero que solo duran una o dos semanas  se acabó. Vamos a tomar el control y a dar lo mejor de nosotros para lograrlo. 

 

“Mientras tu pones excusas, otros ponen ganas y actitud”

Hemos escuchado tantas veces por ahí que la buena alimentación y los buenos hábitos ayudan a mejorar nuestra salud mental y física, pero en la práctica solemos acomodar todo a nuestra propia conveniencia con el argumento de que nosotros lo sabemos todo… predicamos mucho y aplicamos poco. Los malos hábitos, los vicios y las conductas autodestructivas pueden forman parte de nuestra cotidianidad.  Para cambiar estos, debemos hacerlo de manera coherente y constante, hasta convertirlo en un hábito. 

 

“¡Cree en ti mismo! ¡Ten fe en tus habilidades! Sin una confianza humilde pero razonable en tus propios poderes, no puedes tener éxito o ser feliz.” -Norman Vincent Peale

 

Acá te vamos a dar unas técnicas sencillas  de como fácilmente podremos convertir acciones en  buenos hábitos, solo poniendo un poco de nuestra parte: 

 “La plasticidad cerebral ha demostrado que el cerebro es una esponja, moldeable, y que continuamente vamos reconfigurado nuestro mapa cerebral”. 

 

Reto de los 21 Días

Existen estudios psicológicos que han demostrado  que cuando uno repite una acción por 21 días consecutivos, esta acción se convierte en hábito y si este propósito es algo positivo nos ayudará a vivir mucho mejor. Para lograrlo  debemos tener un objetivo claro a través de la formulación de estas preguntas: ¿qué quiero? ¿Para qué? ¿Cómo lo voy a lograr? Teniendo estas respuestas será más sencillo incluirlo en nuestra rutina diaria.

“No esperes el momento perfecto, tómalo y hazlo perfecto”.

 

Empecemos por nuestra salud

Creer más en nosotros mismos 

¿Qué tal si empezamos a creer realmente en nosotros mismos?  Empecemos de ceros este año, borrón y cuenta nueva El tipo de relación que entablemos con nuestro propio ser es el que va a marcar la gran diferencia en nuestra vida y en los logros que obtendremos.  Apostemos por nosotros mismos y veremos como la vida tendrá un mejor matiz. 

No nos critiquemos tan duramente, es cierto que hemos cometido errores ¿y quién no? Somos seres humanos imperfectos, lo importante es corregir estos y enmendarlos.  Pero este nuevo año en nuestro reto vamos a incluir la tarea de enfocarnos más en las cosas buenas que hacemos, en nuestros talentos y cualidades que nos hacen únicos.  Si no lo hacemos nosotros mismos ¿quién lo hará? 

Todo lo que equivocadamente queremos encontrar fuera como la aceptación, reconocimiento, valoración, respeto, amor, etc. Debemos primero encontrarlo en nosotros mismo y esto será  lo que transmitiremos al exterior. El juzgarnos y criticarnos constantemente no nos va a proporcionar ningún beneficio y si estaremos autodestruyéndonos sin necesidad. 

“Cree en tu potencial infinito. Tus únicas limitaciones son las que te asignas a ti mismo. Cree en ti mismo, tus habilidades y tu propio potencial. Nunca dejes que la duda te mantenga cautivo. Tú eres digno de todo lo que sueñas y deseas.” – Roy T. Bennett

Qué tal si en estos 21 días  de reto sacamos un espacio para trabajar nuestra relación más importante que es con nosotros mismos. Empecemos con la reconciliación, perdonemos nuestras fallas, alejémonos de las relaciones tóxicas,  cuidemos nuestros pensamientos, pasemos más tiempo de calidad con nosotros mismos, animémonos a crecer y ser mejores seres humanos.  

Alimentación:

Muchos hábitos que diariamente realizamos en  nuestra rutina, creemos que son inofensivos para nuestra salud, pero la suma de ellos nos puede traer complicaciones a nivel físico y emocional.

Nos quejamos de no saber qué nos está haciendo daño, ¿porque nuestro organismo no está funcionando como antes? ¿Porque nuestro sistema digestivo no está trabajando como debe ser?  Y las respuestas que hemos escuchado mencionar por todas partes, pero que nos hacemos los de los oídos sordos y dejamos que pasen de largo son: La mala alimentación como exceso de carbohidratos, carnes en exceso, bebidas gaseosas, jugos artificiales, bebidas alcohólicas, exceso de azúcar, etc. El estrés, con el que vivimos constantemente afectar nuestro cuerpo,  pensamientos, sentimientos, y hasta nuestro comportamiento. Y por último la falta de actividad física.

En cuanto a la mala alimentación que tal si  hacemos unos pequeños cambios por 21 días y miramos como funciona o cómo se siente nuestro organismo. No tenemos nada que perder y sí mucho que ganar. Empecemos  por cambiar las bebidas gaseosas, jugos artificiales, por agua y si necesitamos las burbujitas pues usemos agua con gas y podemos agregarle sabores naturales si lo necesitamos. 

Tratemos de eliminar solo por 21 días las harinas regulares y el azúcar refinado. Usemos otras alternativas como la harina de  almendra y otros sustitutos que podemos emplear si necesitamos preparar el pan para nuestros sándwiches y otras recetas que la requieran.  El azúcar regular la podemos reemplazar por monk fruit (fruta del monje), stevia, eritritol, xilitol, swerve, entre otros. Estos son endulzantes naturales con los que podemos preparar deliciosos postres  que nos ayudarán en nuestro reto de salud. Encontrar información sobre estos a través del internet es muy sencillo, así, de esta manera adaptamos el que más se ajuste a nuestro gusto y necesidades. 

Estrés:

El estrés no controlado  puede contribuir a muchos problemas de salud, como la presión arterial alta, las enfermedades cardíacas, la obesidad y la diabetes. Los síntomas más comunes son: dolor de cabeza, tensión o dolor muscular, dolor en el pecho, fatiga, cambio en el deseo sexual, malestar estomacal y problemas de sueño.

Algunas estrategias para el manejo  del estrés:

Intentemos por 21 días para comenzar haciendo  algún ejercicio físico con regularidad, también, practiquemos alguna técnica de relajación, como respiración profunda, meditación, yoga, o masajes. Dediquemos más  tiempo de calidad a nuestra familia y amigos, reservemos un espacio para hacer cosas divertidas, como leer un libro o escuchar música y tratemos de mantenernos durante estas actividades alejados de los  celulares, será acciones que tanto nuestra mente como nuestro cuerpo nos lo agradecerán.

Actividad física: 

“La falta de actividad física es más perjudicial que la misma obesidad”

El pasar tantas horas frente a un computador, al televisor, con nuestros aparatos electrónicos,  o sentados en un carro o en un avión durante largas horas sin ejercitarnos, puede ser más grave de lo que pensamos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) La inactividad física es el cuarto factor de riesgo en lo que respecta a la mortalidad mundial. Además, el sedentarismo es la causa de cerca del 25% de los casos de cáncer de mama y colon, del 27% de la diabetes. 

Para bajar los riesgos de padecer estas  enfermedades y el deterioro en nuestro cuerpo, nos recomiendan como mínimo hacer 30 minutos de ejercicio al día, tres veces a la semana. Y si la excusa es que tenemos largas jornadas de trabajo y no tenemos tiempo para ir al gimnasio, pues busquemos alternativas que nos ayuden, como parquear nuestro carro lejos de la puerta de la oficina, usar más las escaleras que los elevadores etc. Cuando lleguemos a casa tratemos de jugar un rato con nuestros hijos, saquemos a pasear a nuestra mascota, o también consideremos adquirir alguna bicicleta estática o aparato que nos ayude a ejercitarnos, ya sea en las noches cuando lleguemos a casa o muy temprano en la mañana según el horario que nos convenga. Esto es algo que solo nosotros mismos podemos hacer para salvar nuestra propia vida. 

Organizar nuestra casa  y lugar de trabajo nos ayudará a ser más productivos

Muchos son los beneficios físicos y psicológicos de limpiar y ordenar nuestra casa o lugar de trabajo. si lo hacemos de manera consciente y con buena actitud. Así, lo han demostrado varios estudios relacionados con el tema. Un acto cotidiano que sin saberlo puede estar ayudándonos en muchos aspectos vitales y emocionales. 

El desorden nos dificulta la concentración, por ello trabajar en un entorno limpio y ordenado aumentará nuestra  productividad. Algo tan simple como hacer la cama o ventilar nuestra habitación nos puede ayudarte a dormir de manera más placentera y profunda.

En nuestro reto planeemos en esos 21 días  arreglar cada rincón de nuestra casa y oficina, eliminado lo que no usamos y no necesitamos, abriendo más espacio para que fluya la energía y nuestro campo visual sea más agradable y refrescante. 

“Cuanto más creas en ti mismo, más puedes confiar en ti mismo. Cuanto más confías en ti mismo, menos te comparas con los demás.” – Roy T. Bennett

Es muy simple poner todo esto en práctica y aplicarlo a nuestra vida diaria. Tenemos la opción de resetear nuestro disco duro cuando queramos y sin excusas. ¡El día es hoy! ¿Queremos empezar el año con el pie derecho  de manera realista y práctica? Pues empecemos con el reto de 21 días, algo corto, sin tanto trabajo ni sacrificio y luego vemos los resultados y valoramos si vale la pena continuar con ellos o no. Que tal si para motivarnos nos damos  un buen premio al final? Podría ser algo que nos guste mucho como un viaje  o una buena salida etc.  Aunque nuestra mejor recompensa será mejorar nuestra salud mental y física para disfrutar de las cosas maravillosas que la vida nos brinda.

 

Escrito por: Monica Sanabria