Cuando hablas con los colombianos  aparte de encontrarte con su carisma y gentileza, también te vas a encontrar con una gran sorpresa; les encanta hablar con doble sentido y esto ocurre con más frecuencia de la que podríamos imaginar. 

¿Qué es hablar en  doble sentido? Pues nada más que una frase pueda ser entendida de dos maneras, usualmente con humor. Los chistes suelen basarse en el doble sentido, usando  juego de palabras para lograrlo. 

Existe un dicho  muy común y es No hay que dar papaya, es decir que debemos cuidarnos al hablar, para no dar oportunidad a quienes están escuchándonos a que nos den vuelta a la frase que estamos diciendo, y no convertirnos en víctimas de sus burlas. Ya que “Papaya servida, es papaya, cortada y papaya comida” es decir, que no hay que dar  “papayazo”.  Claro está que esto es cuando ya existe algún tipo de confianza o cercanía. Porque de no existir está, el colombiano mentalmente estará convirtiendo la frase en doble sentido, riéndose para sí mismo y luego contárselo a sus amigos como algo curioso.

Así que, si ves a un colombiano que muestra una sonrisa sorpresiva  cuando están hablando con él y sin que el contenido de lo hablado lo consideres chistoso,  es porque has dicho algo que se está tomando en doble sentido. 

Un ejemplo de esto podría ser: Estás con un compañero de trabajo y eres una chica,  y en medio de la charla le dices “anoche en la reunión me di vuelta y el gerente me cogió,  sin que me diera cuenta… pausa breve (oportunidad dada)… continua la frase… los documentos” en medio de la pausa… tu compañero te diría “Que rápido es este tipo, verdad? (acotación sexual) Pero lo disfrutaste? “De razón la cara de relajada que tienes esta mañana”. Y la chica queda perdida en la conversación. Aunque en muchos de los casos  si los dos tienen chispa, esa pausa pudo haber sido intencional para reírse un rato. 

Cuando te da por ser filósofo y sueltas esta frase “Lo importante no es llegar, sino saber llegar”  ¿normal y típica verdad? Pero si tus amigos están muy chistosos ese día, lo pueden tomar por el lado sexual y te van a decir” Tienes toda la razón”   y con sus rostros expresan el doble sentido con el que fue tomada. O si les dices “avisame cuando te vengas” pues ahí estás hablando del mismo tema… todo depende del estado de humor que tenga el colombiano ese día. Ya que en ciertos instantes lo tiene más elevado que otros días… el “libido humorístico”.  Sobre todo esto ocurre cuando hay el suficiente público para lucirse. 

“Siempre pídela por ambos lados”… las fotocopias cuestan mucho menos si son doble faz.

En algún momento le escuche decir a alguien esta frase  “Para bromear llamen a un colombiano y esté, se encontrara ocupado, pero  sacándole chiste o haciéndole bromas a otros”. Si te encuentras con un colombiano de confianza, no te sorprenda que inicie la conversación diciendo:

Qué rostro tan bello, qué ojos tan profundos, qué sonrisa tan sexy, qué cuerpo tan sensual,… bueno, ya está bien de hablar de mi… ¿y tú cómo estás?” 

Y no faltan los hombres colombianos que aprecian la belleza de las mujeres y les dicen unos cuantos piropos “halagos” en la calle pero de manera  jocosa, como: “Si como camina, cocina, me le como hasta la pega”, “Que curvas y yo sin frenos”, “¿Son tuyas? ¡Están enormes y tan hermosas! Me refiero a tus hijas, por supuesto. 

«El humor no necesariamente ha de llevar a la risa, ni a la sonrisa siquiera, el humor cumple con su tarea ‘sólo’ con mostrarnos que pueden verse las cosas de formas muy diferentes a las acostumbradas, porque si algo logra el humor es separarnos de lo rutinario y hacer de cicerone por lugares nunca sospechados».-Ángel R. Idígoras

Hablando el mismo idioma, distinta cultura: No hay nada más divertido que disfrutar de una conversación con amigos hispanoparlantes, cuando vives fuera de Colombia. Es increíble! hablamos el mismo idioma y en muchas ocasiones no entendemos nada de lo que se está diciendo. Y en estos casos los Colombianos, sí que disfrutamos del  doble sentido “claro está, cuando existe ya confianza” y cuando no, también. 

Por ejemplo: si un venezolano le dice a un colombiano “Estoy arrecho, no me aguanto más”… El colombiano con su doble sentido, lo interpreta como que esta persona, tiene un deseo sexual incontrolable y tiene que hacer algo de inmediato para solucionarlo.  Pero para el venezolano significa que está de mal humor o furioso. Por otro lado, Si una española en un restaurante le pregunta a un colombiano ¿Desea una paja? El colombiano inmediatamente estará pensando en que ella le está ofreciendo un estímulo sexual en sus partes íntimas. ¿Una locura verdad?  Toca tener mucho cuidado al hablar por qué nuestras palabras podrían ser tomadas en otro sentido también.  

¿Quieres comer lo más rico que hizo mi mamá? ¡Aquí está delante de ti! ¡Soy yo!

«Una sonrisa no cuesta nada, pero da mucho. Enriquece a quien la recibe, sin hacer más pobre a quien la da. Solo necesita un instante, pero algunas veces su recuerdo perdura para siempre. Nadie es lo suficientemente rico ni poderoso para poder vivir sin ella y nadie es tan pobre que no pueda enriquecerse con ella». –Anónimo.

Que pases buena  noche, o sino que duermas  es una frase con doble sentido muy divertida que particularmente uso con frecuencia para sacarle una sonrisa a mis amigos o personas de confianza cuando nos despedimos. 

Reírnos de las situaciones y de la realidad forma parte de nuestra idiosincrasia. Sacarle una sonrisa a la vida y ver las cosas de la mejor manera posible es  parte fundamental de lo que significa ser colombiano. 

 

Escrito Por: Mónica Sanabria