Cuando viajamos a un nuevo país, sea que estemos de vacaciones o buscando establecernos, hay muchos requisitos que llenar: visas, registros médicos, contratos de arrendamiento y más. Al llegar, el proceso se transforma en una adaptación a los procesos de dicho país, y con ese proceso viene también el de adaptarse a las reglas de la cultura ciudadana. Esas que no están escritas pero que la gente sigue y hacen más llevadera la convivencia entre vecinos, compañeros de clase, de trabajo y en la vida en general. 

No hay nada más incómodo para los nativos de una ciudad o país que encontrarse con gente que no sabe cómo se manejan ciertas cosas de la vida cotidiana o, aun peor, que interrumpe sus actividades diarias por no conocer reglas básicas de convivencia ciudadana. Los ciudadanos de Estados Unidos son particularmente específicos ante ciertas costumbres y respetuosos de algunas tradiciones o jerarquías, y de igual manera conservan mucho las distancias, incluso entre amigos y conocidos. Así que si estás planeando irte a vivir a Estados Unidos o pasar unas vacaciones allí, toma nota para no parecer poco educado y sacar lo mejor de tu experiencia en el extranjero. 

Ojo con el espacio personal: En general, los norteamericanos son muy celosos de su espacio personal, incluso en situaciones de transporte público. Por ejemplo, si estás en un bus o un vagón de metro que está muy lleno, cuida en lo posible de no rozar a otras persona so incluso golpearlas. En clases de fitness, como pilates o yoga, seguramente los profesores preguntarán si pueden tocarte a la hora de corregirte para un ejercicio. Los amigos no se saludan de beso en la mejilla a menos que ambas partes se sientan cómodas, normalmente se saluda con un abrazo luego de cierto tiempo de conocerse, y cualquiera de las dos está completamente descartada en el trabajo. Y aunque todos nos vemos enfrentados a un adorable bebé que quiere jugar con nosotros, es mejor pedir permiso a sus padres para acercarnos, pues puede ser tomado como algo irrespetuoso.

Es mejor pedir permiso: Hablando de espacio personal en grandes y chicos, es importante pedir permiso al caminar o pasar por el lado de alguna persona si hay algún riesgo de roce o interrupción. De la misma manera, es educado excusarse al levantarse de la mesa o al retirarse de una conversación. Es mejor siempre ser el más educado y preocuparse por pedir permiso, que dar la impresión opuesta.

A cuidar el tono de voz: Una de las cosas que nos identifica como latinos es nuestra manera de hablar, y no hablamos solo de acento, sino de volumen. Los latinos somos conocidos por nuestro tono de voz (y también por el volumen de nuestra música), pero en otras culturas esto no es siempre bien recibido. EN conversaciones casuales, cuida no estar gritando, pues algunas personas pueden pensar que estás siendo demasiado agresivo. Esto es especialmente importante en el lugar de trabajo, en donde muchas veces se discuten aspectos importantes en reuniones que no son del manejo de toda la compañía. En cuanto al volumen de la música, a menos que estés en una fiesta, trata de escucharla solo para ti. 

Las escaleras tienen un orden: La mayoría de las ciudades en Estados Unidos tienen estaciones de trenes, grandes aeropuertos y otros establecimientos a los que se accede por escaleras eléctricas. En esos es especialmente importante seguir la regla de los carriles: quienes se van a quedar quietos hasta llegar al otro extremo van a la derecha y quienes van a caminar para llegar más rápido, a la izquierda. Esta es una costumbre que casi todo el mundo sigue y los que no lo hacen son etiquetados de turistas.

Sin pausas al caminar: Las grandes ciudades de Estados Unidos por lo general están llenas de nativos y turistas, y casi siempre todo el mundo tiene prisa por llegar a algún lado. Es por eso que está mal visto transitar por calles llenas de gente y parar para tomar una foto, mirar el mapa o hablar con alguien. Piensa que, al hacerlo, estás bloqueando el paso de otras personas que probablemente están tratando de llegar a tiempo al trabajo o alcanzar el tren. 

Dejar salir para poder entrar: En cualquier forma de transporte público (e incluso en ascensores), es una regla de buena cultura ciudadana que quienes están esperando para abordar un vehículo dejen salir a la gente antes de subir. Esto ayuda a que el abordaje sea más rápido y además evita bloqueos innecesarios de gente tropezándose. Y no importa qué tan ocupado o atrasado estés, si te saltas esta regla es muy probable que salgas lastimado porque es una de las costumbres que se dan por sentadas en este país. 

En todos lados se da propina: Debido a que muchos de los trabajadores en restaurantes y bares de los Estados Unidos dependen de sus propinas para tener un ingreso suficiente, dejar propina en establecimientos que prestan diferentes servicios es una de las reglas no escritas más importantes en este país. La regla general es que se dobla el valor del impuesto, y se da en restaurantes, bares, a los taxistas, en los salones de belleza y en un gran número de locales más. Aunque la propina es voluntaria, es una costumbre muy arraigada de los norteamericanos, y es una de las que se toman más en serio cuando se incumple. En el este artículo te explicamos en detalle los aspectos a tener en cuenta a la hora de dar propina. 

No lo olvides, abrazar las costumbres de un nuevo país es uno de los aspectos más importantes de ser un buen turista o adaptarse a una nueva cotidianidad. Con el tiempo, podrás ver los beneficios de saber manejarte en varias partes del globo y ser un ciudadano del mundo.

 

Escrito por : Jeniffer Varela R.