En el mes de la salud, un tema de interés para los emigrantes

La vida de los que emigran fuera de su país de origen no es fácil, cambia de golpe. No es solo el hecho dejar atrás a la familia y amigos, también dejar las costumbres, comida, fragancias, idioma, etc. Llegando a transformar la propia identidad y como consecuencia causando una enorme tristeza en el proceso. Sumado a este hecho uno de los grandes cambios con el que se encuentra, es la diversidad climática,con  todo lo que esto implica, tanto para el cuerpo como para la mente.  

“El mayor espectáculo es un hombre esforzado luchando contra la adversidad; pero hay otro aún más grande: ver a otro hombre lanzarse en su ayuda”.-Oliver Goldsmith

La gente que con facilidad confunde los síntomas de la tristeza con los síntomas de la depresión, algunos son muy similares. Afortunadamente los profesionales de la salud mental basados en un gran número de investigaciones,   saben diferenciar estos dos estados ayudando a las personas a manejar estas situaciones de la manera más adecuada. 

Por una parte, La tristeza es un estado mental relativamente pasajero y no es por sí mismo indicador de ningún trastorno mental. Es, sencillamente, la respuesta ante un suceso que  te ha herido o ante unas circunstancias difíciles de las que parece complicado escapar. La tristeza, el llanto es algo totalmente normal. Incluso sentirse tristes así sin motivo aparente, tal vez por un cambio hormonal o porque te has levantado con un estado de ánimo bajo.

«Si tiene solución, ¿por qué lloras?  Si no tiene solución, ¿por qué lloras?». – Buda

Por el contrario,  la depresión es un trastorno psicológico, en el que, por distintas causas y razones, la persona afectada manifiesta ciertos síntomas: tristeza, apatía, angustia, sentimientos de desesperanza, arrebatos de enojo, irritabilidad o frustración, pérdida de interés o placer por la mayoría de las actividades habituales, entre otros. Es decir, que la tristeza es solo una de las facetas de la depresión. Las personas que sufren depresión están en una situación crónica de malestar y desazón. Para ser diagnosticada con depresión, una persona debe estar por lo menos seis meses con este tipo de cuadros sintomatológicos.

“Mejorarse de la depresión requiere un compromiso. He hecho ese compromiso por mi amor a la vida y por mi amor a aquellos a los que amo” -Anónimo

Ahora teniendo claro estos dos conceptos, entraremos a hablar de un tema con el que el colombiano no está muy familiarizado, puesto que  el país no cuenta con estaciones climáticas tan marcadas como en otros lugares del planeta. Se trata de la depresión estacional que afecta tanto a niños como adultos. 

Trastorno afectivo estacional de otoño e invierno

Todavía no se conocen a profundidad la causa  específica del trastorno afectivo estacional. Pero si existen  posibles factores que contribuyen a que aparezca:

El nivel reducido de luz solar en otoño e invierno puede ayudar a provocarlo. La disminución de la luz solar puede alterar el reloj interno del cuerpo y provocar sentimientos depresivos.

Una caída de la serotonina, sustancia química cerebral que afecta el estado de ánimo. La reducción de la luz solar puede provocar una caída de la serotonina capaz de provocar depresión.

El cambio de temporada puede alterar los niveles de melatonina en el cuerpo, lo cual interviene en los patrones de sueño y en el estado de ánimo.

Encontramos entre los síntomas específicos de la depresión de invierno: Exceso de sueño, cambios en el apetito, en especial, compulsión por alimentos ricos en hidratos de carbono, Aumento de peso, cansancio o falta de energía

“Si precisas una mano, recuerda que yo tengo dos”. -San Agustín

 

Cuándo debemos acudir al médico

Es normal sentir tristeza algunos días. Pero si lo sientes  durante días y nada te motiva a realizar actividades que normalmente disfrutas, consulta a tu médico. Esto es especialmente importante si tus patrones de sueño y apetito cambiaron, si recurres al alcohol para sentirte cómodo o relajado, o si te sientes desesperanzado o piensas en el suicidio.

Los signos y síntomas del trastorno afectivo estacional deben tomarse en serio. Al igual que sucede con otros tipos de depresión, el trastorno afectivo estacional puede empeorar y dar lugar a problemas si no se trata. 

“Si dejas salir todos tus miedos tendrás más espacio para vivir tus sueños.

¿Cómo manejar adecuadamente este trastorno?

Siempre acuda a profesionales 

Mantenerse activo. Es importante no encerrarse en casa durante todo el invierno. Hay muchas actividades para realizar: salir y disfrutar de su comunidad, hacerse voluntario, unirse a algún club o gimnasio, pasear, patinar sobre hielo, esquiar, etc.

Pasar más tiempo con amigos y familiares.  Un buen modo de levantar el ánimo y evitar el aislamiento social. Ir a tomar un café a casa de los amigos, planes como pijamadas,  ver películas divertidas, tomar onces, un buen chocolate caliente con pan de bono te puede animar en segundos, los juegos de mesa con la familia, etc.

Hábitos alimentarios saludables. Las comidas reconfortantes no tienen por qué contener calorías extra ni exceso de azúcares y grasas. Se puede ser creativo y buscar recetas bajas en calorías y de fácil preparación.  Además de ser un excelente plan el cocinar alguna receta nueva en compañía de la  familia o amigos.

 

“Si estás atravesando un mal momento, sigue caminando, lo malo es el momento, no tú”.

Exponerse a tanta luz solar como sea posible. Algunos estudios consideran la reducción de la exposición a la luz natural del sol como una de las causas del trastorno afectivo estacional, y recomiendan acciones como sentarse junto a una ventana, dar paseos durante las horas del día o realizar algún deporte de invierno para obligarse a salir y mantenerse en movimiento.

 Y si lo anterior  no funciona… 

El tratamiento principal es la terapia de luz (fototerapia). La idea es reemplazar la luz del sol que se pierde durante los meses de otoño e invierno. Usted se sienta delante de una caja de fototerapia cada mañana para exponerse en forma diaria a la luz artificial brillante. 

Asesoría psicológica. Cuando se está luchando contra los síntomas de este tipo de depresión, algunas personas pueden necesitar ayuda por parte de un profesional de la salud mental, como un psicólogo.

Tratamientos complementarios como  la melatonina , una hormona que podría ayudar a regular su reloj biológico. Si usted quiere usar la melatonina u otros tratamientos complementarios, asegúrese de consultar primero con su médico. Estos medicamentos pueden interactuar con otros tratamientos.

Establezca su red de apoyo, no se aislé y tenga un plan familiar en caso de crisis

 

Escrito por Mónica Sanabria