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Diferencias entre el «castellano» y el «español colombiano». ¡No metas la pata!

Diferencias entre el «castellano» y el «español colombiano». ¡No metas la pata!

*Fotografía de Paul Sableman (CC)

“Desde México fui a Patagonia, y en España unos años viví, me esforcé por hablar el idioma, pero yo nunca lo conseguí… ¡Qué difícil es hablar el español, porque todo lo que dices tiene otra definición! Qué difícil entender el español, si lo aprendes, no te muevas de región.”

Esta es la historia de un pobre canadiense que intenta aprender español y los significados tan diferentes que se le dan a cada palabra según el país donde se pronuncie. El cuento pertenece a la canción “Qué difícil es hablar el español” de los músicos y comediantes colombianos Juan Andrés y Nicolás Ospina, y ya tiene más de 10.000 visualizaciones en YouTube.

Aunque ésta no es, específicamente, una historia real, sí es un reflejo fiel de lo que nos ha pasado a muchos migrantes colombianos en otros países hispanoparlantes. ¿O quién no ha cometido el error de decir ‘chaqueta’ en México, ‘pincho’ en Perú o preguntar, amablemente en España ‘¿te puedes correr por favor?’. Situaciones incómodas y anecdóticas que hacen parte del lado más divertido de la experiencia de irse a vivir a otro país.

En este artículo vamos a explorar esas diferencias idiomáticas entre Colombia y España, el segundo destino de los colombianos migrantes, la denominada “Madre Patria” y cuna del español.

El origen de las diferencias

Todos los idiomas son sistemas vivos y se transforman con los cambios sociales, geográficos y tecnológicos. Cuando los colonizadores españoles llegaron a América, su lenguaje ya estaba experimentando cambios constantes en su punto de origen, así que mientras que en España se generaban innovaciones idiomáticas que no llegaban a sus colonias con la misma rapidez -lo que en lingüística se conoce como “retraso colonial”-, en las colonias se producían mezclas con los dialectos locales y las costumbres idiomáticas de otros inmigrantes europeos y africanos.

Sin irnos por las ramas de la historia, vamos a hablar de las diferencias principales entre el castellano y el español hablado en Colombia: gramaticalmente, el “voseo” o uso del “vos” como segunda persona del singular cayó en desuso en España pero se sigue usando en las regiones colombianas de Antioquia y Valle del Cauca. Sin embargo, no se usa el “vosotros” -pronombre personal de la segunda persona del plural- ni sus conjugaciones, y, en cambio, se habla simplemente de “ustedes”.

En cuanto a la pronunciación, la principal diferencia es el “seseo”, donde el sonido de las letras S, Z y C -cuando acompañan a la E y a la I- es el mismo. Este fenómeno comenzó en las primeras épocas de la colonización en Sevilla y otras regiones del sur de España, y se extendió hacia latinoamérica a través del Puerto de Indias. Mientras tanto, en el resto de España se siguió hablando el español de la manera “castellana”, y lo más común hasta nuestros días es que se la pronunciación de la C y la Z sea diferente.

Palabras y expresiones que causan confusión

Las diferencias lexicales (palabras y expresiones) son mucho más ricas y complejas entre todos los países de habla hispana, e incluso entre las regiones de un mismo país. Aquí les dejamos una pequeña guía de supervivencia básica.

  • Camello y camellar: además del significado común de “mamífero artiodáctilo del desierto”, en Colombia estas palabras se usan como sustantivo y verbo relativos al trabajo. En España, por otro lado, su connotación es bastante negativa: un ‘camello’ es aquella persona que vende droga, algo así como un ‘dealer” en Colombia. Para hablar coloquialmente de trabajo, trabajador y trabajar, en la ‘Madre Patria’ se utilizan las expresiones “curro”, “currante” y “currar”.
  • Carro: en Colombia se usa para referirse al automóvil, mientras en España se usa para hablar del carro de la compra o del carro del bebé que, irónicamente, los colombianos denominamos “coche”.
  • Jamón: mientras en Colombia se usa extendidamente para hablar de las lonchitas del sándwich -o sánduche, como se dice en varios países latinos- (tipo Pietrán o Zenú), en España se refiere exclusivamente al delicioso jamón serrano. Si se quiere de la otra variedad es necesario pedir jamón de york.
  • Mono: persona de cabello rubio en Colombia y adjetivo que en España significa “lindo”.
  • Tinto: vino rojo (Rioja, Burdeos…) en España; café negro en Colombia.
  • Torta: sinónimo de pastel o ponqué en Colombia. Golpe en España. Si quieres algo dulce para acompañar el café asegúrate de pedir una “tarta”.

Apartado especial para no meter la pata con anécdotas de aquí y de allá  

    • Capullo: mientras que para nosotros es únicamente el brote de una planta, en España, además, es un insulto fuerte. (O pregúntenle al canadiense de la canción que se ganó una “torta” por no saberlo).
    • Polla: cuenta Javier (madrileño) que cuando trabajaba en Colombia durante el Mundial de fútbol del 2014, sus compañeros de trabajo lo llamaron para “hacer una polla”. Después de un ataque de risa prolongado, el español explicó a sus colegas que en su país la palabra “polla” se usa para referirse al órgano sexual masculino.
    • Bocadillo: el mismo sujeto desafortunado aprendió el significado de esta palabra de la peor manera: “Entré a una cafetería muerto de hambre y pedí un bocadillo de jamón y queso. La señora, que parecía no entenderme del todo, me miró con cara de susto y, tratando de complacerme, apareció con un invento gastronómico que no fue de mi agrado: un pedazo de dulce viscoso envuelto en una loncha de queso y jamón de york”. En España la palabra bocadillo se refiere a un sánduche, no al delicioso dulce hecho con pulpa de guayaba.
    • Correrse: cuenta Carlos (bogotano), que cuando llegó a estudiar a Madrid entró al metro lleno de gente en el último momento. Para no incomodar y viendo un espacio vacío en la mitad del vagón, anunció, muy amablemente: “Ya me voy a correr”, suscitando alguna risa y caras de asombro. Cuando contó la anécdota a sus compañeros de curso, le explicaron que “correrse” es un término usado coloquialmente para referirse a la eyaculación o al orgasmo.
    • Me regala…: Carolina (manizalita) recibió un regaño en la ciudad de Salamanca cuando pidió un refresco en un bar de la forma más encantadora que se usa en su tierra: “¿Me regalas una Coca-Cola por favor?”, a lo que el antipático camarero le respondió: “Se la traigo y se la cobro porque aquí no regalamos nada”.

Si quieres decir….

Pequeño resumen de equivalencias españolas para palabras que usamos los colombianos y algunos colombianismos.

  • Apartamento: piso
  • Arveja: guisante
  • Arrendar: rentar
  • Banano: plátano
  • Camellar: currar
  • Caneca: cubo de la basura
  • Carro: coche
  • Celular: móvil
  • Computador: ordenador
  • Frijoles: judias pintas o alubias
  • Mala gente/ antipático: borde
  • Parquear: aparcar
  • Plata: dinero
  • Plátano: plátano macho
  • Polla: porra
  • Sánduche: bocadillo
  • Torta: tarta o pastel
  • Trancón: atasco
  • ¡Una chimba!: ¡la leche!

Esta guía está en desarrollo, así que, queridos colombianos residentes en España, aceptamos sugerencias y anécdotas para enriquecerla. Y si viven en otros países hispanoparlantes, nos gustaría que nos contaran sus propias experiencias lingüísticas.

 

Escrito por: Manuela Osorio Pineda

 

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